El hurto se registró en la noche de este lunes festivo, luego de que fuera cerrada la iglesia del municipio de Guaca, Santander, en donde se encuentra ubicado el cuadro con la imagen de Nuestra Señora del Socorro, el cual es venerado por los habitantes del lugar.

Publicado por: REDACCIÓN JUDICIAL/ VANGUARDIA.COM
El hurto fue conocido por los miembros de la iglesia el pasado martes a las 5:15 de la mañana, luego de que el sacristán ingresara al lugar para abrirlo y notara que cerca al cuadro había una veladora encendida, además, el cuadro tenía el vidrio roto.
Según narró a Vanguardia.com el padre Rafael Martínez Vargas, párroco del templo, “recibimos una llamada anónima de una persona que decía que tenía las joyas, que estaba muy arrepentido, que quería que la iglesia y el padre lo perdonaran. Esta persona nos dijo también que podíamos buscar las joyas en la Capilla que se encuentra en el cementerio, que allí las había dejado”.
Luego de tener las pistas sobre la ubicación de las joyas, el padre acudió a las autoridades del municipio para informar sobre el hecho que ya había sido denunciado en la Sijín, y para comunicar el posible hallazgo.
El clérigo agregó que de inmediato “avisé a la alcaldesa, a la Policía y, junto a siete personas más, nos acercamos al lugar que nos habían indicado para verificar que allí estuvieran las joyas. Estábamos muy felices de ver que sí se encontraban en este sitio”, puntualizó.
Al respecto, el Coronel Edward Saavedra, subcomandante de la Policía de Santander, aseguró que la colaboración de la comunidad fue vital para dar con el paradero de las joyas.
El oficial manifestó que “las personas estuvieron pendientes del hecho y fue así como logramos recuperar estas 21 piezas de oro que correspondían a un cuadro, que se encontraba en la capilla. Estas joyas son pequeñas por lo que fueron raptadas al interior de la capilla, pero por fortuna las dejaron abandonadas”, dijo el oficial.
Las pertenencias de la Virgen de Guaca fueron halladas a las 9:50 de la mañana de este miércoles, tal como lo registraron los testigos en el acta realizada para registrar lo encontrado. “Las joyas estaban en una bolsa plástica negra y están avaluadas aproximadamente en $60 millones de pesos”, aseguró el párroco.
Pese a que se halló la bolsa con las pertenencias, el padre Martínez Vargas aseguró que aún faltan piezas del cuadro que fueron hurtadas y no se encontraban al interior de la bolsa.














