Faltando poco tiempo para el mediodía de ayer, el cuerpo médico de la Clínica Chicamocha confirmó el deceso de la niña de 6 años por complicaciones de tipo hepático y renal.

Publicado por: REDACCIÓN JUDICIAL
Fallas multisistémicas presentadas mientras se le brindaba atención médica, apagaron para siempre la vida de la niña de 6 años, quien junto con sus dos hermanos fueron envenenados por su progenitora. Ella también habría ingerido el tóxico.
Lo anterior fue confirmado por Luis Francisco Silva, director médico de la Clínica Chicamocha, cuando sobre las 11:15 de la mañana de ayer se dio a conocer la pérdida de la menor.
Ella había sido ingresada a este centro asistencial con un grado de alteración de consciencia, somnolienta y con vómito, después de ingerir algún tipo de bebida que hasta el momento no ha sido posible conocer. Se presume que se trataría de tóxicos organofosforados que son utilizados principalmente para el control de plagas.
Entre tanto, el niño de 3 años, continúa en la Unidad de Cuidados Intensivos, pero ha presentado avances positivos a tal punto de que fue pertinente retirar el ventilador.
En otra instancia, Silva informó que la mujer de 28 años, responsable de semejante hecho, también había llegado a la clínica en mal estado pero su evolución ha sido buena. Se mantiene en la Unidad de Cuidados Intensivos, estable y sin ventilador.
Por su parte, Cristian Ordóñez, director médico de la Clínica San Luis, explicó que la salud de la otra menor 12 años, quizá la menos afectada, es bueno y podría ser dada de alta este sábado.
“Por su evolución es muy probable que no le queden secuelas físicas que afecten su desarrollo”, afirmó.
Así ocurrió todo
Cabe recordar que este infortunado caso tuvo lugar en la carrera 13W con calle 44 del barrio Quinta Estrella, en el occidente de Bucaramanga, donde ninguno de los vecinos podría creer que aquella mujer tendrían la intención de acabar con su vida y, al mismo tiempo, la de sus tres hijos de 3, 6 y 12 años.
Gracias a que uno de ellos salió corriendo a la calle pidiendo ayuda, se pudo brindar atención oportuna; de lo contrario, todo hubiera sido una tragedia.
El reporte llegó a manos de la Policía cuando eran las 4:30 de la tarde. Ninguno tiene una explicación del porqué esta decisión, aunque personas cercanas a las víctimas señalan que todo podría tratarse de inconvenientes familiares, pero esto no ha sido posible confirmarlo.
El coronel Diego Alberto López Guarín, subcomandante de la Policía Metropolitana de Bucaramanga, manifestó que expertos en Criminalística tomaron muestras para entregarlas al Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses, de manera que así se pueda establecer cuáles fueron las causas de la intoxicación y los móviles de esta situación.















