Los uniformados del Grupo Antiexplosivos de la Policía Metropolitana de Bucaramanga instalaron una pequeña carga controlada para detonar aquel extraño objeto.

Publicado por: Redacción Judicial
La actitud sospechosa de un hombre de avanzada edad, que cargaba un extraño paquete, causó momentos de pánico a los residentes del barrio Bucarica en Floridablanca sobre las 5:00 de la tarde de este jueves 27 de febrero. Los vecinos lo observaron a través de las rendijas de sus viviendas cuando, sigilosamente, dejó la caja frente a la Parroquia Jesús Crucificado y huyó, sin mirar atrás.
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La noticia de los artefactos explosivos que destruyeron, el pasado 19 de febrero, el peaje que comunica a Cúcuta con el puente internacional Simón Bolívar, la principal vía terrestre entre Colombia y Venezuela, aumentó la angustia de los florideños, quienes no dudaron en denunciar la extraña presencia de aquella caja que, por la percepción de seguridad, no era un buen augurio.
Los uniformados de la Estación de la Cumbre llegaron al sitio, en cuestión de minutos, y encontraron el paquete de la angustia. Estaba totalmente sellado con varias cintas. Los policías se acogieron al protocolo y, de inmediato, solicitaron la presencia de las unidades de antiexplosivos y su respectivo guía canino.
El bloque 14 de Bucarica, el parque y la iglesia fueron acordonados. Inicialmente, a la caja se acercó un canino a olfatear. Una vez, el perro indicó que no había peligro, los expertos, quienes vestían trajes especializados, se acercaron e inspeccionaron el objeto que tuvo en vilo a la comunidad por varios minutos.

Después de analizar la supuesta ‘caja bomba’, los uniformados del Grupo Antiexplosivos de la Policía Metropolitana de Bucaramanga instalaron una pequeña carga controlada para detonar aquel extraño objeto.
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Afortunadamente, en el interior de aquel paquete solo había escombros: un par de lozas, ladrillos, cemento y páginas de un periódico.
Las cintas de peligro ya fueron retiradas en el vecindario. Aunque se trató de una falsa alarma, los habitantes del sector vivieron momentos de tensión.















