Vanguardia conoció que un grupo de hombres estaría amenazando a más personas por la presunta venta de lotes en asentamientos humanos de Bucaramanga. Le contamos:

Publicado por: Redacción Judicial
El asesinato de Julián Arias, de 21 años de edad, sembró el miedo en el asentamiento humano ‘La Bendición de Dios’ de Bucaramanga, ubicado en el sector de ‘Puente Nariño’, que limita con Girón. La brutalidad del crimen alertó a los residentes de la zona sobre las 12:34 de la mañana del pasado martes 1 de abril.
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Entre las rendijas de las viviendas improvisadas, algunos fueron testigos de un grupo de encapuchados que ingresaron a un par de casas y sacaron a tres hombres, entre ellos a Arias y a Gabriel Jesús Cordero Cordero, su vecino.
Los golpearon con palos y con la empuñadura de una pistola. Después, con sevicia, les dispararon. La muerte fue inevitable para Julián Arias. A pesar de que fue trasladado a un centro asistencial, no pudo recuperarse de las heridas. Cordero, por el contrario, está siendo atendido en la Clínica Chicamcoha. Sin embargo, su estado de salud es delicado.
Quienes presenciaron el hostigamiento sabían que no era la primera vez que un grupo de encapuchados aparecía en la madrugada, de manera violenta, en este sector de Bucaramanga.
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Vanguardia conoció que, desde hace tres años, justo en el momento en que la ‘Bendición de Dios’ se convirtió en un asentamiento humano, sus lugareños saben que existe “una mafia” que coordina la venta de lotes. También decide quién puede quedarse y construir su vivienda. Los terrenos pueden costar desde los $12 millones hasta los $35 millones, según su extensión.
Algunas familias que han llegado a preguntar o a establecerse han recibido amenazas, por lo que, obligadas, deciden abandonar el asentamiento. Pasarse un metro cuadrado del sitio de un terreno ajeno o construir en él también es un factor de riesgo para que aquellos hombres, enmascarados, aparezcan a amenazar y, en el peor de los casos, a asesinar a los implicados.
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De hecho, hace un año, específicamente el 27 de marzo de 2024, un menor de 15 años fue asesinado también por encapuchados frente a su novia en el mismo asentamiento humano. En ese entonces, la compañera sentimental del menor les confesó a los investigadores de la Sijin de la Policía Metropolitana de Bucaramanga que se encontraban en un lote consumiendo sustancias alucinógenas. Los acompañaban dos jóvenes más.
De pronto, al lugar llegaron tres sujetos que cubrían sus rostros con pasamontañas. Ellos los registraron y de manera inicial con un revólver golpean a Jhon Edinson. Después le dispararon en el rostro y huyen del lugar.
A estos crímenes se les suman dos más que fueron registrados en los últimos dos años. ¿Se trata de una banda que vende lotes? Las autoridades aún no se han pronunciado sobre esta seguidilla de crímenes en este asentamiento.














