Como Édgar Mauricio Solano fue identificado el hombre que recibió siete disparos por parte de sicarios. Su cuerpo fue hallado en un caudal de Río de Oro en Piedecuesta.

Publicado por: Redaccción Judicial
El homicidio de Édgar Mauricio Solano Tristancho fue reportado mediante una llamada al cuadrante de la Policía en Piedecuesta. La persona que se comunicó informó haber escuchado varios disparos cerca de un caudal del Río de Oro. Lea aquí: Aseguran que vieron “corriendo” a Tatiana Hernández, la universitaria desaparecida en Cartagena
Hacia las 3:20 de la tarde del pasado viernes 6 de junio, las autoridades acudieron al llamado. Al llegar al lugar, hallaron el cuerpo de Solano flotando en aquel sitio. Los primeros reportes indicaron que presentaba siete impactos de bala.
El hombre habría llegado acompañado a la zona: ¿sus agresores lo citaron?
Según información preliminar recolectada por las autoridades en el lugar de los hechos, testigos aseguraron que Solano no llegó solo a aquel lugar; al parecer, estaba acompañado por otra persona, cuya identidad aún no ha sido establecida.
Los agresores llegaron al sitio en una motocicleta y le dispararon en repetidas ocasiones. Los impactos fueron de tal magnitud que Solano no logró sobrevivir al atentado.
Luego del hecho de sangre, los presuntos sicarios huyeron del lugar en la misma motocicleta. Sin embargo, por razones que aún se desconocen, abandonaron el vehículo metros más adelante. Según el reporte preliminar, los hombres habrían abordado un vehículo plateado, cuyo rumbo es incierto.
En el lugar fue encontrada una motocicleta, además de dos cascos y prendas de vestir alusivas al equipo de fútbol Atlético Bucaramanga, las cuales pertenecerían a la víctima.
Sobre Édgar Solano, las autoridades informaron que registraba cinco anotaciones en el SPOA, relacionadas con falsedad marcaria, estupefacientes y concierto para delinquir.
La principal hipótesis que manejan las autoridades es un presunto ajuste de cuentas, aunque será el curso de la investigación la que permita esclarecer los hechos.
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Hace poco un hombre fue asesinado y le dejaron un panfleto
Jhonaiker Contreras Alandete, de 37 años, al parecer también lo citaron, valiéndose de engaños, en la vía destapada de la zona rural piedecuestana, lejos de las cámaras de seguridad.
Le ocurrió lo mismo que a Fabián Camargo y a Luis Daniel Linares. Un señuelo los hizo llegar a cada uno a un camino rural en Piedecuesta. La cita para Jhonaiker fue en la vereda El Reventón, en el desvío del semáforo de El Molino, a aproximadamente 1,8 kilómetros de distancia del casco urbano, justo en la placa huella que conduce a Vista Hermosa.
Él llegó sobre 3:30 de la tarde de este miércoles 21 de mayo. Nadie vio si lo sorprendieron cuando arribó con su motocicleta NKD, de placa BYC48H, o si se bajó y habló con sus captores.
Lo cierto es que media hora después, un lugareño lo encontró boca abajo, a la orilla de la vía, con un papel encima que dejó entrever que se trataba de un homicidio: “Deje de vender droga con menores. Atentamente: La Cordillera”
Esta misma frase apareció sobre el cuerpo de Luis Daniel Linares y fue la primera aparición de un grupo que, según el brigadier general Henry Yesid Bello, comandante de la Policía Metropolitana de Bucaramanga, no hace parte de las bandas delincuenciales de la capital santandereana y su área metropolitana.

















