Domínguez falleció debido a la gravedad de sus heridas. Estos fue lo que ocurrió.

Publicado por: Redaccción Judicial
Después de permanecer más de diez días en la Unidad de Cuidados Intensivos, UCI, falleció Thomas Alejandro Domínguez Castro, quien sufrió un grave accidente de tránsito cuando conducía una motocicleta en el sector de Cabecera, en Bucaramanga.
El siniestro ocurrió el pasado sábado 21 de junio en la carrera 36 con calle 37 de Bucaramanga. Según los videos difundidos en redes sociales, la motocicleta en la que se movilizaba Domínguez, junto a otra persona, colisionó violentamente contra una camioneta que circulaba por la misma vía.
En las grabaciones se observa que minutos antes del choque, una patrulla de Policía transitaba por la zona. Posteriormente, tras el accidente, los uniformados regresan al lugar y coordinan la llegada de una ambulancia, que brindó los primeros auxilios a los jóvenes y procedió con su traslado a un centro asistencial. Le puede interesar: Hallan a dos desaparecidos en el cementerio de Cachirí, Suratá
Domínguez permaneció internado en una clínica de la ciudad, pero falleció esta semana debido a la gravedad de sus heridas. El otro joven que lo acompañaba, quien sería el parrillero, sufrió lesiones menores y actualmente se encuentra fuera de peligro.
El sepelio se llevó a cabo el pasado martes primero de julio, en medio de muestras de dolor y solidaridad por parte de familiares y amigos.
Las autoridades ya iniciaron una investigación para esclarecer las circunstancias que rodearon el accidente y determinar las posibles responsabilidades.
Antes de su fallecimiento, el padre de Thomas Domínguez pidió cadenas de oración por su recuperación
Por medio de las redes sociales, días antes, el padre del joven Thomas Domínguez había escrito el siguiente mensaje pidiendo oraciones:
“Amado Dios, me presento ante ti con humildad y fe para encomendarte a mi amado hijo Thomas Alejandro. Conocedor de tu inmenso amor y poder, te ruego que extiendas tu mano sanadora sobre él. Alivia su dolor, fortalece su cerebro, su cuerpo y su espíritu, y devuélvele la salud que tanto necesita. Confío en tu misericordia y sé que, con tu gracia, mi hijo recuperará la salud. En tus manos pongo su vida, confiando en tu voluntad y en tu amor eterno”.
















