El santandereano murió tras un ataque con drones de Rusia. Esta es su historia.

Publicado por: Daniel Quintero Duarte
Dariel Alonso Giraldo Morales quería un mejor porvenir para su mamá, su hermana, sus dos hijos y para él mismo. Soñaba con tener una casa propia y vivir lejos de la escasez económica en Santander.
Fue por eso que, en junio pasado, decidió embarcarse en el reto más grande de su vida enlistandose como combatiente en Ucrania, en medio de la guerra contra Rusia.
Más allá de la promesa de un salario de $19 millones que le ofrecieron, su intención era cumplir el sueño de volver a vestir el uniforme militar, algo que siempre amó.
Yamile Andrea Meneses Morales, hermana de Dariel, contó a Vanguardia que él prestó servicio militar en el Batallón de Infantería General Rafael Reyes Prieto, en Cimitarra, Santander, municipio del que era oriundo. Después, al no poder continuar, trabajó como guarda, supervisor y escolta para varias empresas de seguridad en Bucaramanga.

“Amaba la vida militar. Siempre tenía su uniforme y venía donde mi mamá para que se lo arreglara”, expresó.
Consciente de los riesgos de la guerra, Giraldo Morales hizo los trámites y, el 29 de junio, llegó a Ucrania para volver a uniformarse y combatir.
“Una compañera le dijo que le ayudaba si quería irse. Le explicó los riesgos y él dijo que no importaba. Hicieron el papeleo, sacó el pasaporte, consiguió el dinero para los pasajes y tomó la decisión de viajar”, añadió.
Durante todo ese tiempo, Dariel se comunicaba con su familia, excepto los días en que era enviado a misiones. A los dos meses de haber llegado pidió la baja, pero sus superiores se la negaron.
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“Había solicitado la baja. Vio que la situación era crítica y peligrosa, pero se la negaron porque decían que era un muy buen soldado. Luego lo trasladaron a una zona más calmada y ya no insistió más en retirarse”, explicó la familiar.
La muerte del combatiente santandereano en Ucrania
Este miércoles, 19 de noviembre, su familia en Colombia recibió la dolorosa noticia de que el hombre de 39 años había muerto en combate.
Lo único que conocen hasta ahora es que el hecho ocurrió el 16 de noviembre, en medio de un ataque con drones. No saben con exactitud el lugar donde sucedió.
“Nos llamaron desde Ucrania y nos dijeron que estaban en una misión. Estando en unas trincheras, los drones los atacaron y hubo dos muertos, uno de ellos mi hermano, y un herido, que fue quien contó lo sucedido”, reveló.
La zona donde ocurrió el ataque está dominada por las fuerzas rusas, por lo que, por ahora, es imposible recuperar el cuerpo para iniciar un proceso de repatriación.
“Lo primero que pregunté fue si había posibilidad de traerlo, y me dijeron que era realmente difícil, que sería un suicidio mandar a alguien a recuperar los cuerpos. Que nos mantendrían informados, pero que tocaba esperar”, dijo.
Los seres queridos invitaron a las personas a no criticar la decisión de quienes viajan a combatir con la esperanza de mejorar sus ingresos y cumplir sus sueños como soldados.
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“Es una mezcla de sentimientos. Era algo que él quería hacer: amaba su uniforme, se sentía orgulloso, era un honor y buscaba un mejor futuro. Él decía que si no volvía a Colombia, por lo menos íbamos van a quedar con algo para vivir. Todo esto motivado por el cansancio de recibir malos salarios y de no sentirse valorado como militar o como guarda; aquí no se reconoce ese esfuerzo”, concluyó Yamile Andrea.
Ya son cuatro santandereanos muertos en Ucrania

Con este caso, ya son cuatro santandereanos que han muerto como combatientes en medio del conflicto entre Ucrania y Rusia en menos de seis meses. Vea también: Estos son los santandereanos que viajaron en busca de un mejor futuro y murieron en Ucrania
Se trata de José Antonio Silva Camacho, Héctor Eduardo Salinas Romero y Javier Enrique López Olaya, quienes, al igual que Dariel Giraldo, se enlistaron en el Ejército ucraniano atraídos por la promesa de un salario y con la esperanza de asegurar un mejor futuro para sus familias en Colombia.
















