El joven murió mientras reclamaba por un accidente en el que él y su pareja resultaron afectados. Conozca nuevos detalles.

Publicado por: Redacción Judicial
Aunque nada puede aliviar el dolor por la muerte de Juan Pablo Villamizar, de 20 años, sus familiares claman por justicia y aún no logran comprender cómo un accidente de tránsito terminó convirtiéndose en un crimen.
Vanguardia dialogó con su pareja, también de 20 años, quien fue testigo de cómo su vida fue arrebatada a causa de la intolerancia social.
La joven relató que, pasadas las 3:00 a.m. de este domingo 21 de diciembre, se movilizaban en una motocicleta por el kilómetro 3 de la vía Bucaramanga–Girón, a la altura del barrio Los Guacamayos. Él conducía el vehículo y ella iba como parrillera.
“En ese momento íbamos para la casa de una amiga. Bajábamos súper lento cuando sentimos que, por detrás, otra moto nos golpeó. Nos tumbaron y cayeron otras dos motocicletas también”, contó.
A raíz del impacto, la joven fue quien resultó más afectada, con raspaduras en el rostro, los hombros y una pierna, mientras que los demás involucrados salieron ilesos.
De inmediato, el conductor de un automóvil, ajenos al accidente, se detuvo y le prestó los primeros auxilios. A su vez, le sugirió a Juan Pablo que reclamara a los causantes.
“Al verme así, raspada, él se molestó y el señor le dijo que hiciera algo para que respondieran. Con rabia por verme así, les reclamó por lo que habían hecho”, relató. Lea además: Cuatro personas fueron asesinadas durante un fin de semana violento en Bucaramanga y su área metropolitana
Según el testimonio, los implicados les ofrecieron $20 mil para ‘arreglar’, suma que no cubría ninguno de los daños ocasionados. Por ello, Juan Pablo insistió y trató de evitar que se fueran antes de la llegada de la Policía.
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“El señor le recomendó que les quitara las llaves de la moto para que no se fueran. Fue hasta donde ellos, no logró quitarles las llaves y entonces les quitó un celular para hacerlos esperar. Luego regresó donde yo estaba para ayudarme a subir a la ambulancia, que ya había llegado”, explicó.
Los señalados comenzaron a perseguir insistentemente a Juan Pablo para que les devolviera el celular, pero él se negaba hasta que llegaran las autoridades para hacer algún tipo de arreglo justo.
“A ellos se les notaba que estaban drogados, como zombis. Yo le decía que se subiera a la ambulancia y se fuera conmigo, pero estaba preocupado por su moto. Alcanzó a subir una pierna cuando el hombre le dijo algo, lo empujó y respondió que mirara cómo me habían dejado. Al empujarlo, me cerraron la puerta de la ambulancia. Yo alcanzaba a ver muy poco por la ventana, pero el que iba de parrillero sacó un cuchillo y se lo enterró”, narró.
La joven vio a su pareja desplomarse y desangrarse, mientras gritaba desesperada pidiendo ayuda. Los paramédicos se acercaron, lo revisaron y, en cuestión de un minuto, le confirmaron que había fallecido, que la puñalada en el pecho fue mortal.
Con la llegada de la Policía fue capturado Cristian Andrés Amado Quiroz, de 20 años, quien conducía la motocicleta involucrada. No obstante, el joven que habría propinado la puñalada escapó del lugar en otra moto, al parecer, con la ayuda de unos amigos que también se encontraban en el sitio.
¿Quién era Juan Pablo Villamizar?
El joven era padre de un niño de 23 meses y trabajaba como asesor comercial para la empresa de telefonía Movistar.
“Siempre fue muy bueno, muy alegre en su forma de ser, nunca amargado, buen hijo. Nunca lo vi contestándole mal a la mamá. Era un excelente papá”, añadió su pareja con la voz entrecortada.
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Ahora, en medio del dolor, la familia pide a las autoridades que capturen al responsable y que responda por el daño causado. Se espera que el señalado coautor, Amado Quiroz, comparezca en las próximas horas ante un juez de garantías en audiencias concentradas.
“Fue muy injusto lo que hicieron, no valía la pena. Debían esperar a las autoridades y ya, no causar algo así. Ellos parecían ñeros y estaban drogados”, concluyó.
















