Autoridades alertan por el aumento de casos en el área metropolitana, y anuncian estrategias para mitigar estas violencias.

En Santander, cuatro de cada diez homicidios están relacionados con hechos de intolerancia social, lo que equivale al 40 % de los casos. Solo en enero y febrero de 2026, en Bucaramanga seis personas han muerto por este tipo de situaciones.
La intolerancia se ha consolidado como uno de los principales factores detrás de los homicidios en el departamento. En los últimos días, los reportes han dado cuenta de múltiples casos en Bucaramanga y su área metropolitana, muchos de ellos asociados a conflictos que escalan por la falta de mecanismos adecuados para resolver diferencias.
“Desafortunadamente, en el área metropolitana tenemos un índice muy alto. De cada cuatro homicidios por intolerancia, tres pueden presentarse allí”, explicó Douglas Javier Arenas González, director de Seguridad y Convivencia del departamento.
¿Por qué se presentan estos casos?
Consultado por Vanguardia, Richard Larrota, doctor en Psicología y experto en comportamiento criminal y reincidencia, explicó que estos hechos tienen múltiples causas.
“Son situaciones multicausales. Están relacionadas con el porte de armas, el consumo de sustancias psicoactivas o de alcohol, que inhiben el comportamiento, y también con factores individuales como la regulación emocional, clave para manejar las tensiones propias de las interacciones sociales”, señaló.
El experto también advirtió que las políticas públicas deben tener un sustento científico para prevenir este tipo de delitos. “Necesitamos trabajar en la regulación emocional para inhibir comportamientos agresivos y violentos”, afirmó.
“Soy Tolerante”: estrategia para prevenir la violencia
Frente a este panorama, la Gobernación de Santander ha fortalecido acciones pedagógicas y preventivas en distintos territorios.
En los últimos dos años, más de 300.000 habitantes han participado en la campaña “Soy Tolerante”, una iniciativa que busca prevenir la violencia impulsiva y los conflictos asociados a la intolerancia. La estrategia se ha desarrollado en colegios, centros carcelarios, comunas, barrios y veredas.
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El programa, liderado por la Dirección de Seguridad y Convivencia Ciudadana, se consolida como una de las principales apuestas institucionales para enfrentar una problemática que impacta la calidad de vida de los ciudadanos.
Además del área metropolitana, la campaña ha identificado casos de violencia impulsiva en zonas rurales, especialmente en las provincias de Yariguíes, Vélez y Comunera, donde las condiciones geográficas dificultan la presencia institucional.

Nuevas acciones para reducir la violencia
Para este año, la Gobernación anunció cuatro líneas de acción orientadas a fortalecer la prevención de conflictos y la convivencia ciudadana.
Entre ellas, se encuentra la articulación con los 87 alcaldes del departamento, así como con ediles y Juntas de Acción Comunal, para implementar estrategias en los barrios.
También se desarrollarán procesos formativos enfocados en el respeto, la empatía y la resolución pacífica de conflictos, dirigidos a distintos sectores de la población, desde estudiantes hasta líderes comunitarios.
A esto se suma la plataforma Convivencia Conecta, que permitirá a los ciudadanos acceder, mediante un código QR, a canales de atención rápida frente a situaciones de conflicto o intolerancia.
“Es fundamental que en empresas e instituciones existan campañas para prevenir estos comportamientos. Todos podemos contribuir a cambiar esta realidad”, concluyó el funcionario.
















