La víctima fue atacada en inmediaciones de la cancha del barrio Estoraques. Esto se sabe del crimen.

Publicado por: Redacción Judicial
El mediodía transcurría con aparente normalidad en barrio Estoraques de Bucaramanga. Eran aproximadamente las 12:30 p. m. del sábado 28 de febrero cuando el sonido seco y repetido de varios disparos quebró la rutina de vecinos y comerciantes que, a esa hora, se encontraban en los alrededores de la cancha del barrio.
El ataque se produjo cerca a un micromercado ubicado a pocos metros del escenario deportivo. Allí se encontraba Alejandrina Gaona Lizarazo, de 50 años, quien fue sorprendida por un hombre armado que, sin mediar palabra, abrió fuego en su contra.
De acuerdo con información preliminar recopilada por las autoridades, el agresor disparó en repetidas ocasiones a corta distancia, impactándola en al menos nueve veces.
Testigos relataron que el atacante actuó con rapidez y determinación. Tras accionar el arma, huyó del lugar antes de que alguien pudiera reaccionar. El estruendo generó pánico inmediato: algunas personas buscaron refugio en viviendas y locales cercanos, mientras otras intentaban auxiliar a la mujer, que quedó tendida en el suelo gravemente herida.
Minutos después, patrullas de la Policía Metropolitana arribaron al sitio y acordonaron la zona. A esa misma hora, un taxi trasladó a Alejandrina al Hospital Universitario de Santander, HUS. Sin embargo, pese a la intervención médica urgente, la gravedad de las heridas —producto de los múltiples impactos de bala— provocó su fallecimiento poco después de su ingreso.
Funcionarios del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) realizaron la inspección judicial, que incluyó registro fotográfico detallado, levantamiento planimétrico y la recolección de varios cartuchos percutidos hallados en el lugar. Cada evidencia fue embalada bajo cadena de custodia para su análisis balístico.
El cuerpo de la víctima fue trasladado a Medicina Legal para la necropsia correspondiente, procedimiento que permitirá precisar la trayectoria de los proyectiles y otros elementos relevantes para el proceso penal.
Las autoridades mantienen abierta una investigación preliminar para esclarecer las circunstancias exactas del ataque, establecer si se trató de un posible ajuste de cuentas. Asimismo, trabajan en la identificación del responsable, apoyándose en testimonios y en posibles registros de cámaras de seguridad del sector.
















