Alfredo Pérez Amaya fue hallado sin vida en el río Magdalena tras varios días desaparecido. Las autoridades investigan si se trató de un homicidio.

Publicado por: Redacción Judicial
Tras varios días de angustia e incertidumbre, fue hallado sin vida Alfredo Pérez Amaya, un joven conductor de carga pesada oriundo de Ocaña, Norte de Santander, quien había sido reportado como desaparecido luego de salir a cumplir un viaje laboral hacia el municipio de Gamarra, Cesar.
De acuerdo con el medio La Opinión, el hombre salió de su vivienda el pasado domingo 12 de abril con destino a esa población cesarense en un recorrido que, en condiciones normales, no tomaría más que unas horas. Sin embargo, con el paso del tiempo se perdió todo contacto con él, lo que llevó a sus familiares a iniciar una intensa búsqueda y a reportar su desaparición a través de redes sociales.
La preocupación aumentó tras el hallazgo de la volqueta que conducía, la cual fue ubicada fuera de la ruta prevista, sin que se tuviera rastro de su paradero. Este hecho encendió las alarmas sobre una posible situación irregular.
El desenlace se conoció en la tarde del martes 14 de abril, cuando fue reportado el hallazgo de un cuerpo sin vida en el río Magdalena, en jurisdicción del municipio de Tamalameque, Cesar. Inicialmente, no se tenía certeza sobre la identidad de la víctima, debido a la distancia entre este lugar y el destino que tenía previsto el conductor. No obstante, tras las labores forenses realizadas por Medicina Legal, se confirmó que se trataba de Pérez Amaya. Le puede interesar: Hallan sin vida a un hombre en zona rural: investigan si habría participado en motín en Santa Marta
El cadáver fue encontrado por habitantes del sector, flotando en el afluente, en posición boca abajo y en avanzado estado de descomposición. Posteriormente, unidades forenses realizaron el levantamiento y trasladaron el cuerpo para su plena identificación.
Aunque hasta el momento no existe una hipótesis oficial concluyente. Según el medio anteriormente citado las primeras versiones apuntan a que el joven habría sido víctima de un homicidio. El joven pudo haber sido interceptado durante su recorrido, obligado a desviarse de la ruta y posteriormente atacado.
El cuerpo fue trasladado a Ocaña, donde familiares y allegados le dieron el último adiós en medio de escenas de dolor. La comunidad lo recuerda con afecto y lo conocía con el apodo de ‘Chaparro’.
Las autoridades adelantan las investigaciones correspondientes para esclarecer las circunstancias de este hecho y dar con los responsables.











