Jonathan Alberto Leyva Barbosa llevaba más de un mes privado de la libertad tras ser capturado. Conozca lo que se sabe.

Publicado por: Redacción Judicial
La súbita muerte de Jonathan Alberto Leyva Barbosa, un hombre que permanecía recluido en la estación de Policía del Centro de Bucaramanga, es materia de investigación por parte de las autoridades judiciales.
El hombre, de 37 años, permanecía privado de la libertad desde el pasado 6 de mayo por el delito de porte ilegal de armas de fuego y se encontraba recluido en la celda número 5 de esa unidad policial.
De manera preliminar, se conoció que el fallecimiento, ocurrido el pasado lunes, 8 de junio, estaría relacionado con una posible muerte súbita asociada a alguna patología médica. Sin embargo, las circunstancias que rodean el caso aún no han sido esclarecidas.
Por esta razón, funcionarios del Cuerpo Técnico de Investigación, CTI, realizaron la inspección judicial del cadáver y ordenaron su traslado al Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses de Bucaramanga, donde se practicará la necropsia respectiva que permitirá establecer con exactitud las causas del deceso.
Jonathan Alberto Leyva Barbosa, según los registros conocidos, se encontraba desempleado al momento de su captura. Vea además: Capturan a tres presuntos implicados en el asesinato del periodista Cristian Herrera
Tras conocerse el hecho, Hernando Mantilla Medina, defensor de los derechos carcelarios en Santander, lamentó lo ocurrido y señaló que las condiciones de reclusión en estaciones de Policía pueden generar altos niveles de estrés entre las personas privadas de la libertad.
“Parece que fue un infarto con apenas 37 años. Llevaba poco más de un mes en la estación Centro por porte ilegal de armas de fuego. Era un sindicado, es decir, todavía no había sido condenado. Eso es producto de la tensión tan terrible que seguramente se vive en un sitio como esos”, manifestó a Vanguardia.
El defensor agregó que la situación de hacinamiento y las limitaciones propias de estos lugares afectan considerablemente la salud física y emocional de los detenidos.
Publicidad
“Eso no debe ser nada fácil. Unos encima de otros, con enfermedades, con angustias y necesidades. Muchas veces las familias quedan en una situación muy complicada porque la persona privada de la libertad era quien llevaba el sustento al hogar. Estas son consecuencias de una problemática que se viene presentando desde hace varios años”, afirmó Mantilla Medina.
Las autoridades esperan los resultados de los exámenes forenses para determinar con exactitud si la muerte obedeció a causas naturales o si existió algún otro factor.













