Los adolescentes fueron aprehendidos por el delito de hurto y, junto con el celular recuperado y la motocicleta inmovilizada.

Publicado por: Redacción Judicial
Un domiciliario de 62 años, quien presenta una discapacidad y se moviliza en silla de ruedas, fue víctima del hurto de su teléfono celular mientras realizaba una entrega de comidas rápidas en el barrio Diamante I, en Bucaramanga.
El hecho ocurrió en la calle 105 con carrera 30, donde, según la información conocida, dos adolescentes de 17 y 16 años lo habrían despojado de un celular avaluado en aproximadamente $2 millones y emprendieron la huida.
Minutos después del robo, el señalamiento realizado por la víctima permitió ubicar a los presuntos responsables y aprehender a los dos adolescentes, quienes fueron sorprendidos cuando aún tenían en su poder el teléfono celular.
Durante el procedimiento también fue inmovilizada una motocicleta tipo Crypton, de color negro, que presuntamente habría sido utilizada para cometer el hurto.
Los menores fueron dejados a disposición del CESPA
Los adolescentes fueron aprehendidos por el delito de hurto y, junto con el celular recuperado y la motocicleta inmovilizada, quedaron a disposición del Centro de Servicios Judiciales para Adolescentes (CESPA), entidad encargada de adelantar el proceso correspondiente y definir su situación jurídica.
Sobre este caso, el brigadier general William Quintero Salazar, comandante de la Policía Metropolitana de Bucaramanga, aseguró que no permitirán que la delincuencia afecte a los ciudadanos, especialmente a quienes se encuentran en condición de vulnerabilidad, y destacó que la rápida intervención permitió recuperar el patrimonio de la víctima. Le puedo sugerir leer: ¿Qué hay detrás del crimen de habitante de calle en Bucaramanga?
La Policía Metropolitana de Bucaramanga reiteró el llamado a la ciudadanía para denunciar oportunamente cualquier hecho que afecte la seguridad y la convivencia a través de la línea de emergencias 123 o de la línea contra el crimen 314 358 7212, recordando que la información suministrada bajo reserva continúa siendo clave para combatir la delincuencia.














