Después de meses de seguir sus movimientos por varias ciudades de Colombia, autoridades internacionales localizaron en Sabana de Torres, Santander, a Inda Mariela Peñarrieta y Michelle Macías, esposa e hija de alias ‘Fito’, uno de los más peligrosos narcotraficantes ecuatorianos.

Publicado por: Katterine Dimas
A las 6:00 a.m. del pasado 27 de septiembre, un operativo internacional terminó frente a una vivienda de Sabana de Torres, en pleno Magdalena Medio santandereano. Durante meses, investigadores de varios países habían tratado de reconstruir los movimientos de dos mujeres que cambiaban de ciudad, de alojamiento, de apariencia y de rutina para dificultar su ubicación. Ese domingo, el seguimiento llegó a su fin.
Cuando los uniformados ingresaron al inmueble, una orden rompió el silencio:
-Quietos. Manos arriba. Salgan con las manos arriba.
De una de las habitaciones salió primero Michelle Jamileth Macías Peñarrieta, de 23 años de edad. Después apareció Inda Mariela Peñarrieta Tuárez, de 51 años. Son, respectivamente, hija y esposa de José Adolfo Macías Villamar, alias ‘Fito’, señalado como el principal líder de ‘Los Choneros’, una de las organizaciones criminales de mayor poder en Ecuador.
Para el gobierno de Estados Unidos ‘Fito’ es considerado el criminal más peligroso e influyente en la historia reciente de Ecuador. Además: Así fue el arresto en Sabana de Torres de la esposa e hija de alias ‘Fito’ por lavado de activos

La Policía Nacional confirmó que las dos ciudadanas ecuatorianas fueron localizadas en Sabana de Torres, Santander, mediante una operación coordinada por la Dirección de Investigación Criminal e Interpol, DIJIN, junto con la Fiscalía General de la Nación y con apoyo del Ejército Nacional, autoridades ecuatorianas y el FBI. Ambas eran requeridas por la justicia ecuatoriana por presunto lavado de activos y tenían notificaciones rojas de Interpol.
En Ecuador, la intervención fue denominada ‘Gran Fénix 059’. La Policía ecuatoriana las catalogó como “objetivos de alto valor” y señaló que, según sus investigaciones, estarían vinculadas con el manejo financiero de ‘Los Choneros’.
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Para los investigadores colombianos, sin embargo, el operativo de Sabana de Torres fue apenas el último capítulo de una búsqueda que había comenzado varios meses atrás. Lea también: Los cargos que enfrentan la esposa e hija de alias ‘Fito’, capturadas en Santander

Seis meses siguiendo dos sombras
Un investigador de la DIJIN que participó en las labores de seguimiento aseguró en exclusiva a Vanguardia que las autoridades llevaban aproximadamente seis meses reconstruyendo los movimientos de madre e hija por territorio colombiano.
La versión conocida por los investigadores señala que las mujeres habrían ingresado caminando a Colombia desde Venezuela y luego se desplazaron por distintas ciudades: Cali, Medellín, Bogotá, Bucaramanga y, finalmente, Sabana de Torres.
Durante ese recorrido habrían preferido hoteles, alojamientos temporales y viviendas de renta corta para no permanecer demasiado tiempo en un mismo lugar. Le puede interesar: Peluca roja y documentos falsos, las pistas halladas tras captura de esposa de Fito
🚨 #Atento En Sabana de Torres, Santander, fueron detenidas la esposa y la hija del peligroso narcotraficante ecuatoriano alias 'Fito', quien encabezó el grupo Los Choneros. De acuerdo con las autoridades, las mujeres tenían circular roja de Interpol.
— Vanguardia (@vanguardiacom) September 27, 2026
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Sin rutina y con una peluca rojiza
Según la reconstrucción del investigador criminal, las dos mujeres evitaban salir juntas, modificaban sus horarios y en algunos periodos reducían al mínimo sus movimientos fuera de los lugares donde permanecían. El propósito, según esa versión, era impedir que los equipos que las seguían pudieran establecer patrones previsibles.
Uno de los elementos que terminó simbolizando ese mecanismo de ocultamiento fue una peluca de cabello rojizo.
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Los investigadores sostienen que las mujeres se habrían turnado el accesorio para cambiar temporalmente de apariencia. La peluca quedó registrada durante el procedimiento, aunque el agente que participó en la inspección aclaró que, por sí misma, no fue considerada un elemento material probatorio de una actividad ilícita. Además: Ecuador dice que grupos armados protegían a esposa e hija de ‘Fito’ en Santander

A esa estrategia se habría sumado el uso de un documento de identidad colombiano de nombre Paola que, según las pesquisas difundidas después de la captura, era utilizado alternativamente por las dos mujeres.
Diferentes reportes identificaron el documento con el nombre de una ciudadana colombiana, aunque la investigación deberá establecer cómo llegó a sus manos, en qué circunstancias fue utilizado y si permitió realizar trámites, desplazamientos o eventuales operaciones económicas en Colombia.
La ausencia de patrones complicaba el seguimiento. Documentos de inteligencia de esta investigación describen cómo un día una de las mujeres podía aparecer con aspecto juvenil y, en otra oportunidad, intentar proyectar una apariencia distinta, mayor. Tampoco mantenían horarios definidos y había jornadas en las que ninguna salía de la vivienda en Sabana de Torres.
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A los investigadores judiciales les interesaba algo más que saber dónde dormían. Buscaban reconstruir quiénes las ayudaban, cómo se desplazaban, con quién se comunicaban y si durante su permanencia en Colombia habían creado algún tipo de estructura económica o logística. Además: De La Espriella confirma traslado de familiares de alias ‘Fito’ a Ecuador, capturadas en Santander

Lo que falta por esclarecer
La captura dejó preguntas abiertas. Las autoridades aún buscan establecer si, durante su permanencia en Colombia, las dos mujeres realizaron operaciones financieras, adquirieron bienes o contaron con una red de apoyo para movilizarse y ocultarse.
Lo comprobado es que el seguimiento terminó el 27 de septiembre de 2026 en Sabana de Torres y que, dos días después, ambas fueron expulsadas de Colombia y entregadas a Ecuador, donde eran requeridas por presunto lavado de activos en el caso Blanqueo Fito.
Aún no está claro por qué eligieron ese municipio como refugio. Allí, sin embargo, terminó una búsqueda de meses entre ciudades, cambios de apariencia y movimientos calculados para evadir a las autoridades. Le puede interesar: Hermano de alias ‘Fito’ fue asesinado por hombres que se hicieron pasar por policías
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Las maletas siempre listas
En el relato entregado a Vanguardia por el investigador que participó en el seguimiento aparece otro detalle: ocho maletas con ropa que permanecían listas para salir.
Según esa fuente, las mujeres mantenían sus pertenencias organizadas de manera que pudieran abandonar rápidamente el lugar en el que estuvieran si advertían algún riesgo.
El investigador lo resumió de una manera sencilla: si algo ocurría, “cogían maleta y se iban saliendo”.
Las ocho maletas se convirtieron así en una imagen del carácter transitorio de su estadía. El equipaje, según la fuente, no se terminaba de deshacer porque ninguna vivienda debía asumirse como definitiva.
En la casa de Sabana de Torres también fueron encontrados teléfonos celulares y radios de comunicación. Le puede interesar: En fotos: expulsan de Colombia a la esposa e hija de alias ‘Fito’; ya están en Ecuador

Reportes conocidos tras el procedimiento hablan además de aproximadamente 27 millones de pesos colombianos y 2.500 dólares en efectivo. Los investigadores indicaron entonces que todavía verificaban si durante su estadía las mujeres habían adquirido bienes o realizado otras operaciones en Colombia.
Según el investigador, parte de las comunicaciones sensibles tampoco se realizaba necesariamente mediante aplicaciones o llamadas convencionales. Algunas informaciones, aseguró, habrían sido trasladadas mediante personas de confianza que actuaban como mensajeros, reduciendo la exposición a mecanismos de interceptación electrónica. Además: Con un “hasta nunca”, Noboa despide a ‘Fito’ tras su extradición a EE.UU.

El sistema de seguridad se extendía a los viajes por carretera
El investigador describe la utilización de vehículos que se movilizaban por delante del automóvil principal, a una distancia de veinte o treinta minutos. Su función era advertir sobre retenes o controles en las vías. Dentro de la jerga utilizada por la fuente, esos vehículos eran conocidos como “las moscas”: si detectaban presencia policial, avisaban y el vehículo que transportaba a las mujeres podía modificar la ruta, detenerse o esperar.
Los investigadores también trataban de establecer quiénes conformaban la red local que podía facilitar esos movimientos. El testimonio incluido en la investigación inicial habla de al menos dos hombres que habrían cumplido labores de protección y desplazamiento, aunque no estaban presentes en la vivienda cuando se desarrolló el operativo en Sabana de Torres. Su posible relación con organizaciones criminales colombianas no estaba establecida. Siga informado: ¿Quién es ‘Fito’, el narco ecuatoriano a quien le detuvieron la esposa e hija en Santander?

Una persecución que atravesó fronteras
La captura no fue exclusivamente colombiana.
La Policía ecuatoriana informó que la operación Gran Fénix 059 se desarrolló mediante cooperación de su Unidad Nacional Contra Estructuras Criminales Complejas con organismos de Colombia y Estados Unidos.
En Colombia, la Policía incluyó entre las instituciones participantes a la DIJIN, Fiscalía, Ejército, autoridades ecuatorianas y FBI.
Ese intercambio de información resulta particularmente relevante en un caso cuya dimensión supera las fronteras de Ecuador.
‘Los Choneros’ han pasado de ser una agrupación criminal originada en la provincia de Manabí a convertirse en una estructura asociada con narcotráfico internacional, tráfico de armas y episodios de violencia. En Estados Unidos, la justicia federal ha descrito a José Adolfo Macías, alias ‘Fito’, como el principal líder de la organización entre al menos 2020 y 2025.
Para las autoridades, seguir a su círculo cercano también significaba seguir el dinero. Y ahí aparece el caso que esperaba a Inda Peñarrieta y Michelle Macías en Ecuador. Además: El último escondite de “Fito”: un búnker de lujo bajo tierra revela la dimensión del crimen organizado en Ecuador
🔴Migración Colombia expulsó del país y envió a Ecuador a Inda Peñarrieta y Michelle Macías, esposa e hija del capo de ‘Los Choneros’, alias ‘Fito’. Tras arribar a su país natal, las dos mujeres responderán en Guayaquil por lavado de activos. pic.twitter.com/b7yMtKZ53f
— Vanguardia (@vanguardiacom) September 30, 2026
¿Por qué Santander?
Que la búsqueda de la esposa y la hija de ‘Fito’ terminara en Sabana de Torres, Santander, volvió a poner sobre la mesa otra pregunta: ¿qué hace del departamento un territorio atractivo para personas que buscan mantenerse fuera del radar de las autoridades?
Santander ocupa una posición particular dentro del mapa colombiano.
Por carretera conecta el centro del país con el nororiente y la Costa Caribe; el Magdalena Medio atraviesa una parte fundamental de su territorio y existen conexiones hacia Cesar, Norte de Santander, Boyacá, Antioquia y Bolívar. A ello se suma su cercanía con corredores que conducen hacia el Catatumbo y, posteriormente, hacia la frontera venezolana.
Julio Acelas, director del Observatorio Ciudadano de Santander, sostiene que Santander y el área metropolitana de Bucaramanga se han convertido con el tiempo en un nodo estratégico para actividades vinculadas al narcotráfico. Además: Cancillería colombiana se pronunció tras supuesto pedido de ayuda de alias Fito para evitar ser extraditado
Según su análisis, desde esta zona pueden articularse conexiones con la Costa Caribe, Arauca, Magdalena Medio y Venezuela, al tiempo que Santander funciona como punto intermedio para territorios con presencia histórica de economías ilegales como el Catatumbo, el sur de Bolívar y sectores del Cesar.
La ubicación no necesariamente convierte al departamento en un centro de producción de drogas. Su importancia puede estar también en la logística: movilidad, conexiones terrestres, posibilidad de establecer residencias temporales y acceso relativamente rápido a varias regiones.
Sabana de Torres tiene además una característica particular: aunque administrativamente pertenece a Santander, geográfica y económicamente está vinculada con el Magdalena Medio, un corredor que comunica distintas zonas del centro y norte del país.
Eso ayuda a entender por qué una persona que intenta moverse entre regiones puede encontrar allí ventajas logísticas. Siga leyendo: Alias ‘Fito’, temido narco ecuatoriano, aceptó ser extraditado a Estados Unidos
Pero existe una diferencia fundamental entre contexto y causalidad.
Hasta ahora, ninguna información pública permite asegurar que Inda Peñarrieta y Michelle Macías escogieron Sabana de Torres específicamente por esas condiciones geográficas o por la existencia de corredores relacionados con economías ilícitas. Afirmarlo supondría convertir una hipótesis razonable en un hecho que la investigación todavía no ha demostrado.
Lo que sí está establecido es que el municipio se convirtió en el último punto de un recorrido que, según investigadores colombianos, pasó por Cali, Medellín, Bogotá y Bucaramanga antes de terminar en el Magdalena Medio.

¿Quién es ‘Fito’?
José Adolfo Macías Villamar, alias ‘Fito’, nació en 1979 en Manabí y creció en Manta. Antes de convertirse en uno de los principales líderes de Los Choneros, trabajó como mecánico y taxista.
Fue encarcelado en 2011 y escapó por primera vez en 2013. En enero de 2024 volvió a fugarse, en medio de una grave crisis de seguridad en Ecuador. Fue recapturado el 25 de junio de 2025 y extraditado a Estados Unidos menos de un mes después.
Allí enfrenta siete cargos federales relacionados con narcotráfico y tráfico de armas. De ser condenado, podría recibir una pena de hasta cadena perpetua; mientras tanto, se presume su inocencia. Siga informado: ¿El capo ecuatoriano alias ‘Fito’, hablará de Petro en EE. UU.? Esto dijo su abogado
Alias ‘Fito’ y Gustavo Petro
El presidente de Ecuador, Daniel Noboa, alertó que las autoridades de su país abrieron una investigación para esclarecer las actividades que realizó el mandatario colombiano, Gustavo Petro, durante su estadía en la ciudad de Manta, justo después de asistir a la posesión presidencial ecuatoriana el 24 de mayo del año pasado.
La sospecha que motivó esa pesquisa es delicada, pues apunta a un posible contacto entre Petro y personas cercanas a José Adolfo Macías Villamar, alias ‘Fito’, considerado uno de los narcotraficantes más poderosos de ese país y hoy extraditado a Estados Unidos. Lea también: Petro desmiente a Noboa y niega cualquier vínculo con alias Fito en Ecuador

La controversia tomó fuerza después de que distintos medios internacionales especularan sobre un eventual encuentro entre el presidente colombiano y el jefe de ‘Los Choneros’, la organización criminal que en ese momento ejercía control sobre la zona de Manta.
En ese entonces, desde la Casa de Nariño y el Ministerio de Relaciones Exteriores de Colombia se negó rotundamente esa versión, insistiendo en que el mandatario no conoce al delincuente, aunque la inquietud siguió alimentando el debate político en ambos países.
Según explicó Noboa, la investigación ecuatoriana se concentra realmente en los vínculos que podrían existir entre algunos integrantes del movimiento Revolución Ciudadana, con quienes Petro sí habría sostenido reuniones durante su visita, y el entorno de alias Fito. Además: EE.UU. pide extradición de alias ‘Fito’, uno de los narcos más buscados y temidos

El propio mandatario ecuatoriano fue cauteloso al referirse al punto más sensible del caso. “Si se reunió físicamente, cara a cara, con Fito, no lo podría decir en este momento. Pero digamos que estaba con el mismo grupo y en la misma zona”, reconoció, dejando claro que no existe, por ahora, prueba directa de un encuentro personal entre ambos.
El viaje que originó toda esta polémica se dio inmediatamente después de los actos oficiales en Quito. Petro se trasladó entonces a Manta, donde permaneció varios días.
Su entorno explicó en su momento que se trataba de un desplazamiento de carácter personal, orientado a avanzar en la escritura de un libro. Noboa, sin embargo, describió ese episodio con una expresión que no pasó desapercibida, al señalar que el mandatario colombiano se metió en una casa durante tres días, supuestamente para escribir, en lo que calificó como casas y caletas cuyos propietarios estarían relacionados, directa o indirectamente, con el narcotráfico.
















