El testimonio de un hijo de la víctima fue clave para encontrar el cuerpo y capturar a su esposo, quien permanece privado de la libertad.

Publicado por: Redacción Judicial
La desaparición de Luz Mely González González, de 42 años, terminó revelando un crimen que permaneció oculto en el patio de su propia vivienda. Durante varios días, sus familiares buscaron respuestas sobre su paradero, mientras su esposo sostenía una versión que apuntaba a que la mujer había abandonado el hogar para irse con otro hombre a Venezuela.
El atroz crimen ocurrió en la urbanización Villa Luisa, en el municipio de Cravo Norte, Arauca, donde las autoridades encontraron el cuerpo de la mujer enterrado. Por el macabro hecho fue capturado su esposo, Ilder Guillermo Ricaurte, de 46 años, quien es señalado como presunto responsable del feminicidio.
De acuerdo con la información conocida sobre el caso, la mujer desapareció a mediados de octubre pasado. Ante las preguntas de sus familiares y de sus propios hijos, Ricaurte habría asegurado que ella decidió marcharse de la vivienda y viajar a Venezuela con otro hombre. También lea: Investigan como presunto feminicidio la muerte de una joven de 22 años en Santander

Esa explicación mantuvo la incertidumbre sobre el paradero de Luz Mely, mientras se adelantaban operativos para encontrarla. No obstante, los días pasaban sin que se obtuvieran resultados positivos.
En medio de las indagaciones, el hijo de 13 años de la pareja decidió hablar con los investigadores y contarles una situación que había observado en la vivienda después de que su madre desapareciera.
El menor explicó que, junto con su hermano, encontró un sector del patio con tierra removida y señales de que allí habían cavado un hueco. La situación les generó sospechas, por lo que decidieron preguntarle a su padre qué había ocurrido.
Según el relato entregado a los investigadores, el hombre respondió que había enterrado un pescado que se había dañado. Además, habría insistido en que su madre se había marchado y no regresaría.
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La información proporcionada por el adolescente llevó a los uniformados a programar una inspección en la vivienda de la familia, ubicada en la urbanización Villa Luisa. Lea además: Control, amenazas y violencia: los detalles del feminicidio de una mujer durante una visita a La Modelo
Durante la revisión, las autoridades encontraron el cuerpo de Luz Mely en el mismo lugar donde el menor había advertido que estaba la excavación.
Tras el hallazgo, las autoridades competentes realizaron el levantamiento del cadáver y trasladaron los restos a la ciudad de Arauca, donde fueron puestos a disposición de los procedimientos técnicos y forenses del Instituto Nacional de Medicina Legal.
La captura del esposo se produjo luego del descubrimiento. El hombre quedó privado de la libertad y fue señalado como presunto responsable del delito de feminicidio agravado, mientras avanzan las actuaciones judiciales para esclarecer las circunstancias en las que ocurrió el crimen.
Personería de Cravo Norte rechazó el feminicidio de Luz Mely González
El caso provocó rechazo y consternación en Cravo Norte. A través de un pronunciamiento, la Personería Municipal de San José de Cravo Norte, encabezada por el abogado Yonnys Armando Escobar Bustamante, expresó su solidaridad con los familiares de Luz Mely y condenó lo ocurrido.
“La Personería Municipal de Cravo Norte expresa su profundo dolor y rechazo frente a la muerte de Luzmely González González, cuyo cuerpo fue encontrado por las autoridades locales”, señaló la entidad.
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En el mismo mensaje, la Personería hizo un llamado a respetar la dignidad de las mujeres y reiteró la importancia de garantizar su protección. No olvide leer: Puerto Wilches marchó para exigir justicia por Gerlein Joya, joven víctima de presunto feminicidio
“Expresamos nuestra solidaridad con sus familiares y seres queridos, acompañándolos respetuosamente en este momento de profundo dolor. La vida de las mujeres importa. Su dignidad se respeta y su protección es un compromiso de todos”, añadió.
La muerte de Luz Mely dejó además a dos menores de edad, de 11 y 13 años, en una situación de especial vulnerabilidad. Actualmente, ambos se encuentran bajo protección del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF).
















