En la reacción de la Policía fueron aprehendidos 4 menores y un mayor como responsables de los homicidios. 4 por el caso ocurrido en Cabecera del Llano y uno por el crimen ocurrido en Mirador de Tejaditos.

Publicado por: Redacción Judicial
Entre la madrugada y la mañana de ayer, la intolerancia habría cobrado dos vidas en Piedecuesta.
En la reacción de la Policía fueron aprehendidos cuatro menores y un adulto como responsables de los homicidios. Cuatro por el caso ocurrido en Cabecera del Llano y uno por el crimen que hubo en Mirador de Tejaditos.
A puñal
El primer hecho sangriento ocurrió minutos antes de la 1:00 de la mañana en la carrera 16 con calle 7 de Cabecera del Llano, en donde Jhonatan Smith Márquez, un vigilante informal de 19 años, brindaba seguridad desde hacía dos meses como parte de una cooperativa de vigilancia informal.
Sin embargo, mientras daba la ronda junto a su compañero se encontraron con un grupo de jóvenes del barrio que, al parecer, consumían estupefacientes.
“Uno de los de ese grupo les dijo que estaban cansados porque los molestaban en donde quiera que se paraban, entonces que cuadraran cuentas, que estaban mamados de eso y se aglomeraron y empezaron a tirarle a los dos”, narró un testigo.
En gavilla, comenzaron a agredir a los celadores, quienes trataban de defenderse, pero cuando ya le habían propinado algunas puñaladas a Márquez se le cayó la macheta con la que se defendía, así que corrió; dos de ellos lo alcanzaron y ahí le propinaron más lesiones. En total recibió 12 heridas con arma blanca. El ataque quedó registrado en cámaras de seguridad.
Baleado por una gorra
A las 10:30 de la mañana de ayer domingo el pánico se apoderó de los residentes del barrio Mirador de Tejaditos, cerca de Barro Blanco, en donde Sergio Mendoza Bohórquez, de 23 años, fue interceptado por dos menores de edad con quienes tendría diferencias personales.
“El muchacho al que mataron venía en la moto a recoger a un amigo para ir a piscina, la noche anterior habían estado ahí tomando. Pero el otro le salió y le disparó”, narró un testigo.
Sergio recibió el impacto en el costado derecho del pecho y cayó de la motocicleta. Sin embargo, tenía aún fuerzas y corrió hacia una vivienda cercana, al parecer la de su amigo, y subió las escaleras en busca de auxilio, sin embargo, no alcanzó a llegar y antes de llegar a la puerta exhaló su último aliento.
Al parecer, víctima y victimarios tenían problemas por el robo de una gorra.
Cayeron los homicidas
En ambos casos, la oportuna reacción de la Policía permitió la aprehensión de los agresores.
Quienes le arrebataron la vida al vigilante fueron detenidos sobre las 3:00 de la mañana cerca del lugar de los hechos, gracias a los señalamientos de testigos.
“Se aprehenden tres menores y un adulto, por causar el homicidio con arma blanca, al parecer fueron problemas de intolerancia”, señaló el brigadier general Luis Ernesto García Hernández, comandante de la Policía Metropolitana de Bucaramanga.
Mientras tanto, en el caso de Mirador de Tejaditos, a uno de los menores lo interceptaron en las torres de Barro Blanco, lugar donde había escapado. “La hipótesis que se maneja es que al parecer son disputas interpersonales por una gorra y otros elementos, dos menores de edad aparecen comprometidos, estamos en la búsqueda del otro”, señaló el general.
Homicidios en el área
De acuerdo con el más reciente informe del Observatorio de Violencia de Medicina Legal, en el área metropolitana de Bucaramanga ocurrieron 129 homicidios entre enero y septiembre; siete menos que en el mismo periodo del año anterior en el que sucedieron 136.
Bucaramanga es el municipio con más casos, 82 en total, seguido de Floridablanca con 18, Piedecuesta con 17 y Girón con 12. Además, 60 de los casos han ocurrido con arma de fuego, mientras que 54 han sido cometidos con arma blanca.



















