En la comunidad de Granjas de Provenza parte baja, en Bucaramanga, un aula de clase construida sobre un caño se ha convertido en un espacio de aprendizaje e integración para niños que, por diversas razones, están desescolarizados o buscan un refuerzo en su proceso educativo. Los micrófonos de Vanguardia se trasladaron a este lugar para conocer la historia de Nelson Pájaro, el hombre detrás de esta iniciativa.

Durante casi 40 años, el ‘profe Pájaro’ ha dedicado su vida a la planificación de proyectos comunitarios para garantizar el derecho a la educación de la población vulnerable en el país. Pájaro suele identificarse como ‘un líder castizo’, una descripción acorde con la huella que ha dejado en distintas partes del país, como Barranquilla, su ciudad natal, Soacha y, recientemente, Bucaramanga.
“Anteriormente se estudiaba para ser alguien. Siempre le decían a uno: ‘usted tiene que ser alguien en la vida, tiene que estudiar’, y el que terminaba el bachillerato era un privilegiado. Mi sueño era ser científico, entré a la Universidad del Atlántico a hacer mi documentación y siempre fui rechazado. Eso me obligó a conocer el mundo que nadie nos enseña, el mundo de la calle. Allí me acerqué a aquellos compañeros que, mientras yo estudiaba, no los pude tener cerca y eran pelados que no sabían ni leer, ni escribir, entonces tomé la iniciativa de ocuparme en algo y empecé a enseñarles a leer y escribir”, comentó el barranquillero de los sucesos que motivaron su liderazgo.

Pero, además de su trabajo voluntario y dedicado, Nelson Pájaro se ha convertido en un migrante dentro de su país, pues en medio de su lucha por la educación tuvo que sortear distintas situaciones que amenazaron su vida y lo llevaron a desplazarse de ciudad.

“Atender una situación en un sector como Altos de Cazucá, donde se viven todas las situaciones de violencia que uno pueda imaginar y los jóvenes son asediados por el microtráfico, el narcotráfico, es difícil. Yo llegué con la meta de transformar el pensamiento y con ellos lo lograba, pero eso me generó un rechazo por parte de personas que necesitan a los jóvenes para realizar sus actos delictivos y me amenazaron”, recuerda el profe.
En Bucaramanga, el ‘profe Pájaro’ lidera el proyecto ‘Mirada Sin Fronteras’, en el que busca promover estos espacios educativos para los niños y niñas migrantes y colombianos con refuerzos escolares, cursos de fotografía, teatro, danza, entre otros. Su labor se ha vuelto popular en la comunidad y suelen llamarle ‘La Escuela de la Calle’, pues inició al aire libre. Conozca todos los detalles de esta entrevista en nuestras plataformas de Spotify y Youtube.















