Las empresas están expuestas a cambios a nivel financieros, macroeconómicos, normativos y legales. Es por ello que el compromiso de la alta dirección en la generación de procesos productivos y administrativos eficientes, basados en las características y las condiciones del cliente interno y experto llevarán a al cumplimento de las expectativas de todas las partes interesadas.

Publicado por: Universidad Santo Tomás
Las organizaciones están moviéndose en un ambiente globalizado y tecnológico, por ello se requiere asumir el desafío de diseñar e implementar sistemas de gestión de la calidad, con el propósito de hacerse competitivas a partir de la articulación entre la misión y visión estratégica de la empresa y la estandarización y optimización de sus procesos y procedimientos para obtener productos de calidad acordes con las necesidades y satisfacción de sus clientes.
Para María Alejandra Jaimes, directora de la Maestría en Calidad y Gestión Integral de la Universidad Santo Tomás y experta en el tema, “Diseñar el sistema de gestión de calidad para una empresa competitiva en el mundo globalizado, implica realizar un diagnóstico interno de esta, establecer el mapa de proceso de calidad y determinar sus indicadores de medición para los procesos empresariales”.
Lo anterior requiere, primero, la identificación de clientes y sus necesidades que deben ser traducidas al lenguaje de la empresa para desarrollar así los productos mediante procesos enfocados en el cliente; y segundo, el compromiso de la alta dirección para ejercer liderazgo que logre la participación total de la fuerza laboral y realice la toma de decisiones eficaces que apoyen la mejora continua basada en el análisis de los procesos.















