Mundo
Lunes 18 de abril de 2016 - 03:32 PM

Santandereano narró cómo vivió el terremoto de Ecuador

Siete colombianos fallecieron en Ecuador como consecuencia del terremoto. Esta es la historia de un santandereano que vivió el sismo.

Santandereano narró cómo vivió el terremoto de Ecuador (Foto: AFP/VANGUARDIA LIBERAL)
Santandereano narró cómo vivió el terremoto de Ecuador (Foto: AFP/VANGUARDIA LIBERAL)

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Publicado por: JULIÁN AMOROCHO

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El terremoto de Ecuador agarró al santandereano Luis Ángel Niño Ayala trabajando en el primer sótano del Hotel Dann Carlton de Quito. Allí queda su oficina.

“Lo primero que sentí fue que la silla se estaba moviendo mucho de un lado para el otro. Le pregunté a mis tres compañeros que si lo sentían, y todos paramos las actividades”, relata este hombre nacido en Contratación, Santander, quien agrega que cuando se dieron cuenta que no era un temblor simple, sino más intenso, decidieron evacuar.

Al llegar a la calle, en el sector del parque La Carolina, al norte de la capital ecuatoriana, ya había varias personas reunidas por la misma situación.

Eran las 6:48 p.m. del sábado y gran parte de Ecuador ya estaba en ruinas por el impacto del movimiento telúrico, de 7,8 grados en la escala Mw.

Sin embargo, por La Carolina, no hubo pánico: “Afuera, todo el mundo estaba tranquilo, estaban los vecinos de las oficinas y los apartamentos aledaños hablando sobre la fuerza con que se estaba moviendo todo”, cuenta Niño Ayala.

Lo que notaron, casi al instante, fue como los postes de luz y los muros de los edificios se continuaban bamboleando con fuerza. “Lo más sorprendente eran los carros que estaban en la calle, ya que se movían fuerte de un lado para el otro”.

Aún cuando la tierra se quedó por fin quieta, los momentos posteriores fueron de zozobra por el temor a una réplica. Por ello, la mayoría de quiteños prefirieron no volver a las edificaciones y esperar en la calle. “Esperamos alrededor de una hora hasta que aparentemente no hubo mayor riesgo”.

Lo que vino en aquella noche fue de incertidumbre, pues la devastación y la preocupación colapsaron las llamadas y las redes sociales esa noche. “Era muy difícil llamar o enviar mensajes”.

Después de todo, se trató de un movimiento que dejó al menos 272 muertos, entre ellos siete colombianos, 2.068 heridos y cientos de desaparecidos.

Niño Ayala vivió desde 2012 hasta inicio de año en Bucaramanga y hace dos meses se trasladó a Quito. Allí, corroboró en los últimos días la “gran generosidad de los quiteños frente al país”.

Según relata, una “impresionante” cantidad de carros llegaron a La Cruz del Papa (sitio de acopio de ayudas) con bolsas y paquetes llenos de agua, ropa y alimentos no perecederos. “El tiempo en que estuve allí se llenaron muchas volquetas, camiones y buses”.

Es por esta razón, que este santandereano no duda que el país vecino se recuperará de este golpe, el más fuerte que le ha dado la tierra en casi 40 años.

Publicado por: JULIÁN AMOROCHO

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