Rusia sufrió ayer la embestida de nuevas sanciones occidentales que ponen en la mira al Banco Central y la expulsión del sistema Swift de varios bancos se tradujo en el desplome de 30% del rublo.

Publicado por: Agencia Efe
Estados Unidos ha aumentado la presión sobre la economía rusa con el anuncio ayer de sanciones que impedirán al Banco Central de Rusia usar sus sustanciales reservas para financiar la guerra contra Ucrania y fortalecer el rublo, que experimenta caídas récord.
La medida, además, prohíbe a las entidades estadounidenses hacer transacciones con el Banco Central ruso y congela cualquier activo que esa entidad pueda tener en dólares no solo en EE.UU, sino también en el resto del mundo, detallaron este lunes a la prensa altos funcionarios de la Casa Blanca.
Esta es una decisión que “no tiene precedentes”, señaló en un comunicado la secretaria del Departamento del Tesoro de Estados Unidos, Janet Yellen.
Su objetivo es impedir que Moscú use sus reservas valoradas en 630.000 millones de dólares para la guerra o para minimizar el impacto de las sanciones que Estados Unidos y sus aliados han ido imponiendo a Rusia desde que lanzara hace cinco días su invasión a Ucrania.
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Los citados funcionarios proyectaron que las sanciones tendrán un impacto negativo en la economía rusa, especialmente en el rublo, que se desplomó ayer en el mercado Forex casi un 30% frente al dólar y el euro, una caída no vista desde al menos 1993 y 1994, respectivamente.
Según estas fuentes, Rusia tendrá muchas dificultades para acceder a sus reservas porque Estados Unidos ha adoptado esta medida de manera coordinada con la Unión Europea (UE), Canadá y el Reino Unido. No está claro, sin embargo, cuántas reservas el Banco Central de Rusia tiene en dólares y los funcionarios de la Casa Blanca rechazaron hacer una estimación.
Más sanciones
Estados Unidos también anunció ayer represalias económicas contra el Fondo Ruso de Inversión Directa, un fondo soberano de inversión estatal que busca atraer negocios a Rusia y que está gestionado por Kirill Dmitriev, un aliado cercano de Vladímir Putin.
Las restricciones anunciadas también se dirigen contra el Ministerio de Finanzas de Rusia, responsable de la política económica, y contra el Fondo Nacional de Inversión Ruso, un fondo estatal para garantizar las pensiones a los ciudadanos de ese país.














