Mundo
Lunes 22 de abril de 2024 - 05:27 PM

Escalada del conflicto mundial: una guerra entre potencias

La sociedad actual a nivel mundial está atravesando por una constante lucha de intereses políticos, sociales y económicos que han desencadenados tres focos de tensión a nivel mundial involucrando a las grandes potencias.

Miembros del ejército ucraniano patrullan una zona de Donetsk durante ejercicios militares.
Miembros del ejército ucraniano patrullan una zona de Donetsk durante ejercicios militares.

Compartir

Publicado por: Karol S. González Granados

El mundo se ha convertido en un campo de batalla para las grandes potencias mundiales en una constante lucha por el poder. En este momento la guerra ha tomado un papel protagónico en varios países de oriente medio y Europa. El conflicto se ha tomado varios frentes, pero hay uno que sigue siendo el eje central que desencadenó varios enfrentamientos a nivel mundial.

El jueves 24 de febrero Putin insistía en desconocer la ratificación de Ucrania como país y, empedernido en recuperar los territorios de la antigua Unión Soviética, el mandatario que más tiempo ha gobernado Rusia luego de la caída de la URSS se dirigió a la nación, pero no como presidente, sino “como un ciudadano de Ucrania”.

Lea también: Archivos secretos rusos revelarían los escenarios en que usarían armas nucleares

“Durante ocho años, interminablemente largos ocho años, hemos hecho todo lo posible para resolver la situación por medios pacíficos y políticos. Todo ha sido en vano (…) He decidido llevar a cabo una operación militar especial. Su objetivo es proteger a las personas que han sido objeto de intimidación y genocidio por parte del régimen de Kiev. Y para ello lucharemos por la desmilitarización y desnazificación de Ucrania, así como por llevar ante la justicia a quienes cometieron numerosos y sangrientos crímenes contra civiles”, afirmó el mandatario aquel día.

Con dichas palabras, que fueron seguidas no solo por los rusos sino por el mundo entero, Putin le dio inicio al peor conflicto que se libra en suelo europeo desde la Segunda Guerra Mundial.

El 24 de febrero del 2024 se cumplieron dos años desde el inicio de la guerra en Ucrania y a hoy no hay razones para pensar o creer que el conflicto terminará pronto.

EFE / VANGUARDIA
EFE / VANGUARDIA

Sin embargo, esta guerra no sería la única preocupación que existe en los gobiernos internacionales. Alexánder Arciniegas Carreño PhD en Ciencia Política, experto en política internacional y profesor de la Escuela Superior de Administración Pública ESAP, afirma que además de la guerra en el este europeo hay otros 2 focos de tensión como son Taiwan y Oriente medio no solo por la retaliación desproporcionada e ilegal de Israel contra el pueblo palestinos sino por la reciente escalada entre Tel Aviv y Teherán. En estos 3 principales focos gravita la rivalidad estratégica entre Estados Unidos y China por la primacía mundial.

“Medio Oriente es atención especial a la reacción desproporcionada y violatoria del derecho internacional por parte de Israel sobre la población palestina ante el ataque terrorista de Hamás en octubre pasado. Esto acompañado de los ataques recientes entre Israel e Irán, dos estados con una fuerte rivalidad en la región y apoyos de potencias extra regionales como Estados Unidos, Rusia y China. Un tercer foco de preocupación es Taiwan. Estos tres puntos de tensión expresan la rivalidad estratégica entre Estados Unidos y Europa; y del otro lado países que interpelan el actual Orden internacional como son China y Rusia.”

Publicidad

Todo parece indicar que por ahora la prioridad europea y estadounidense está en impedir de cualquier manera una derrota de Ucrania frente a Rusia. Dicho conflicto en el este europeo es consecuencia del avance de la OTAN cercando a Rusia durante las últimas décadas y en este avance la línea roja para Moscú era la presencia de la OTAN en Ucrania.

Aproximadamente 9.000 pacientes necesitan ser evacuados de manera inmediata debido a la gravedad de sus heridas causadas por los bombardeos de Israel o por enfermedades críticas que requieren tratamiento urgente.
Aproximadamente 9.000 pacientes necesitan ser evacuados de manera inmediata debido a la gravedad de sus heridas causadas por los bombardeos de Israel o por enfermedades críticas que requieren tratamiento urgente.

Todos para uno y uno para todos

La OTAN es un sistema de seguridad colectiva que se basa en el principio de “todos para uno y uno para todos”. Los Estados miembros se comprometen, al unirse, a responder militarmente en ayuda de cualquier miembro que sufra un ataque armado.

Estados Unidos es el miembro más influyente dentro de la organización de la OTAN y su opinión es crucial en el proceso de nombramiento del secretario general. Actualmente, este cargo lo ocupa Jens Stoltenberg, un político socialdemócrata y ex primer ministro de Noruega.

Ahora bien, en base a ello, según Camilo Cruz Merchán, investigador del Instituto de Estudios Políticos, UNAB, la primera relación necesaria a analizar es la de Estados Unidos y Alemania, si bien han sido socios tradicionales, hay momentos en los que han tenido tensiones como lo fue la guerra de Irak, en donde Alemania decidió no seguir la ruta intervención que proponía el gobierno estadounidense, pero esto estaba dentro del juego diplomático y político. Dichas discusiones en los niveles de intervención dan un giro con la llegada de Donald Trump y la política de austeridad para Estados Unidos en términos militares, ya que durante ese gobierno se amenazó con el retiro de recursos económicos para la administración de la defensa de la OTAN; sin embargo con la llegada de Biden al Partido Demócrata, esto se revirtió en un porcentaje. Europa, particularmente en Alemania, que representa la principal potencia militar de la región, se hizo consciente la necesidad de reconstruir sus mecanismos de seguridad y defensa dado que Estados Unidos dejó de ser un socio confiable para la defensa de Europa. A pesar de que existe una relación cordial y de entendimiento, existe una lógica de tensión entre estos países.

Le puede interesar: ¿Hizbulá estaría infiltrado en Bogotá? Hallan mezquita que estaría a su servicio

Por otra parte, en lo que respecta a la relación entre Estados Unidos y Rusia, estas fueron cordiales durante gran parte de los años 90′s, pero posteriormente al año 2000 comienzan las tensiones debido al respaldo de USA a la vinculación de países de Europa Oriental a la OTAN. Lo que para Rusia se convirtió en una amenaza, percibiendo la posibilidad de una confrontación directa entre la OTAN y Rusia, ya que los países de Europa Oriental servían como “colchón” a esta confrontación al no pertenecer al bloque de seguridad de la OTAN. En el instante en que participan los países de Europa Oriental, las bases militares de la OTAN quedan confrontadas con Rusia y ahí comienza la tensión, siendo esta razón una parte del discurso que utiliza Rusia para legitimar su intervención sobre su guerra contra Ucrania ante el riesgo o la amenaza de que Ucrania decida vincularse a la OTAN.

Finalmente, las tensiones que enfrenta Rusia con Alemania, son originadas por la vinculación de los países de Europa Oriental a la OTAN, pues surge una disputa por definir si estos países pueden entrar o no. En torno a esto hubo una serie de negociaciones, puesto que había un acuerdo que incluía la venta de gas ruso a Alemania, ya que este era parte fundamental de la actividad económica. Sin embargo, la reciente tensión política generó acciones de confrontación rompiendo con la política de convivencia y las tensiones geopolíticas contemporáneas.

Publicidad

El secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, anunció el envío de más sistemas de defensa aérea a Ucrania.
El secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, anunció el envío de más sistemas de defensa aérea a Ucrania.

Es por todo lo anterior que la OTAN quiere estrechar las relaciones con países del otro lado del mundo en un intento de reforzar sus redes de contención contra Rusia y China.

Los 32 Estados miembro de la organización militar (29 europeos, Turquía, Estados Unidos y Canadá) aspira a que las colaboraciones puntuales con países de otras regiones del mundo sean más estables y que estos participen en más políticas y maniobras militares de la Alianza Atlántica sin que por ello tengan que integrarse en el bloque.

Por lo tanto, en el cuartel general de la OTAN en Bruselas se hacen planes para reforzar esas relaciones con países como Japón, Corea del Sur, Nueva Zelanda y Austria, todos en la órbita cercana de China. Porque para Estados Unidos, el más influyente y decisivo en la OTAN, China es el gran rival, no una Rusia que se apoya en Pekín.

En una entrevista concedida a medios, el secretario general de la OTAN, el ex primer ministro socialdemócrata noruego Jens Stoltenberg, dijo que “una alianza de potencias autoritarias” trabaja cada vez de forma más estrecha” contra las democracias occidentales. Lo que evidencia el trabajo en conjunto de grandes potencias mundiales, contra el país más grande del mundo y la potencia tecnológica.

Publicidad

¿En dónde queda Latinoamérica?

Como en un juego de ajedrez, Rusia y Ucrania mueven sus fichas a fin de reunir la mayor cantidad de apoyo posible. Sin embargo, a pesar de estos esfuerzos, la posición de la mayoría de las naciones latinoamericanas respecto a Rusia o Ucrania ha sido ambigua. De hecho, expertos en relaciones internacionales la han calificado como “neutral”, haciendo referencia a su largo historial de “no alineamiento” en conflictos entre grandes potencias.

Frente a dicha premisa, Arciniegas Carreño, señala que “Latinoamérica ha jugado un papel secundario no solo por su menor poder internacional relativo sino por sus divisiones internas que se expresan de un lado en un grupo de países liderado por Brasil y dónde también se ubica Colombia con posturas más críticas frente al papel de Occidente en Ucrania. Y por otro lado, están los países más alineados a Washington dónde se puede situar a la Argentina de Miliei y el Ecuador de Noboa”.

Otras noticias: El ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, dice que Rusia transmitió a Israel que Irán no quiere una escalada

Ahora bien, en lo que respecta a los lazos comerciales directos entre Rusia y América Latina, estos no son tan extendidos, por ejemplo, representa solo el 0,6% de las exportaciones de la región, sí existen algunos países y sectores que pueden sufrir un impacto mayor en caso de romper relaciones con Moscú.

Publicidad

La mantequilla, los salmones, el queso y frutas como la manzana, el plátano y la pera, que son producidos en lugares como Paraguay, Chile, Argentina, Ecuador, Brasil y Colombia, tienen a Rusia como uno de sus principales destinos.

En cuanto a las importaciones, si bien Moscú también tiene una baja participación general en el continente, envía algunos productos estratégicos para la producción, como es el caso de los fertilizantes que para productores agrícolas como Argentina y Brasil son clave.

De acuerdo con la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), Rusia también es un “importante proveedor de ciertos insumos clave en la producción de convertidores catalíticos y semiconductores”, por lo que la escasez podría ejercer más presión sobre el sector automotor de la región, que ya enfrenta limitaciones de suministro.

Pero más allá de lo estrictamente económico y comercial, lo cierto es que Rusia también tiene relaciones políticas de larga data en la región que no son fáciles de quebrar.


Publicado por: Karol S. González Granados

Publicidad

Publicidad

Noticias del día

Publicidad

Publicidad

Tendencias

Publicidad