Este sistema busca reemplazar las facturas en papel, asegurando un proceso más eficiente, seguro y ecológico; y ha traído novedades paulatinamente, especialmente durante el último año.

Publicado por: Suministrado
La facturación electrónica en Colombia es un sistema implementado por la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (DIAN) que permite la emisión y recepción de facturas en formato digital. Este sistema también facilita el control tributario y reduce el riesgo de evasión fiscal, proporcionando un mecanismo más rápido para la transmisión de información entre las empresas y la DIAN.
En Colombia, la facturación electrónica para 2024 está experimentando cambios significativos debido a la implementación de la Resolución 000165 de la DIAN, emitida en noviembre de 2023. Esta resolución marca la transición hacia los documentos equivalentes electrónicos, que comienza para grandes contribuyentes y se extiende para otros grupos de contribuyentes.
La versión anexo técnico 1.9 de factura electrónica introduce controles más estrictos en la validación de la Razón Social y el NIT, asegurando que estén alineados con los datos del RUT. Además, todas las facturas deberán emitirse en formato XML exclusivamente en pesos colombianos, con ciertas provisiones para las facturas de exportación en otras monedas.
La facturación en salud en Colombia, en consecuencia, también ha experimentado importantes actualizaciones para adaptarse mejor a las necesidades del sector (centrado también en profesionales que prestan servicios de forma autónoma como odontólogos y laboratorios, entre otros)
Esto incluye la incorporación de campos adicionales en la factura electrónica para garantizar una mayor precisión y transparencia, facilitando la trazabilidad y el seguimiento de los servicios y tecnologías de salud, haciendo más eficientes los procesos administrativos en clínicas, hospitales y otras instituciones de salud.
¿Por qué es esencial para las empresas?
La facturación electrónica es esencial para las empresas en Colombia por varias razones clave que se alinean tanto con los requisitos legales como con los beneficios operativos y estratégicos. No solo es una exigencia legal en Colombia, sino que también ofrece numerosas ventajas operativas y estratégicas que pueden ayudar a las empresas a operar más eficientemente y con mayor transparencia.
La DIAN requiere que ciertas empresas utilicen la factura electrónica como parte de sus esfuerzos para modernizar y mejorar la administración tributaria.
Este sistema permite la automatización de muchos de los procesos que tradicionalmente requerían la inversión de una gran cantidad de tiempo y eran propensos a errores, como la entrada manual de datos. Sumado a lo anterior, las facturas electrónicas son menos susceptibles al fraude y a la manipulación en comparación con las facturas en papel.
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Al reducir la necesidad de papel y otros materiales físicos, así como al disminuir la carga de trabajo administrativo relacionado con el manejo de documentos en papel, las empresas pueden significativamente también bajar sus gastos operativos.
Por otro lado, la facturación electrónica permite a los negocios enviar y recibir facturas de forma instantánea, lo que puede mejorar el flujo de caja al acelerar el proceso de pago y recepción de dinero. Con ella, las empresas también pueden acceder fácilmente a datos sobre sus transacciones financieras, lo que facilita un mejor análisis y toma de decisiones basada en información actualizada y precisa.
Es esencial para las empresas estar al día con estos cambios para evitar sanciones, que pueden incluir multas y cierres temporales de establecimientos.
Cambios significativos
Entre los cambios más significativos que se han presentado se encuentra la integración del Registro Individual de Prestación de Servicios de Salud (RIPS) como soporte de la factura electrónica de venta. Esto permite una mejor gestión y seguimiento de los recursos del sistema de salud, asegurando que las entidades pagadoras y los proveedores mantengan una comunicación clara y cumplan con la normativa vigente.
Además, los campos de datos incluidos abarcan desde la identificación del prestador de servicios hasta detalles específicos sobre las modalidades de contratación y coberturas, lo cual es esencial para una facturación adecuada y conforme a la ley.
Las entidades de salud deben asegurarse de cumplir con estos requisitos utilizando un software de facturación que esté actualizado y certificado por la DIAN, y prepararse para adaptar sus procesos internos a estas nuevas exigencias.
La transición a este sistema más robusto y detallado busca no solo combatir la evasión fiscal, sino también mejorar la eficiencia operativa y la calidad del servicio al paciente.
El gobierno colombiano ha ido implementando gradualmente la facturación electrónica, ampliando el número de empresas obligadas a utilizarla y actualizando constantemente las regulaciones para adaptarlas a los avances tecnológicos y necesidades del mercado.















