¿Sabías que hasta ahora, en Francia solo se permiten el póker y las apuestas deportivas en línea? Sorprendentemente, es uno de los pocos países avanzados del mundo donde no se puede jugar a la mayoría de los juegos de casino online.

Publicado por: Nuevos Proyectos
Curiosamente, Francia es el único país europeo con esta anomalía junto a Chipre. Esto es aún más sorprendente si consideramos que otra pequeña isla mediterránea como Malta se caracteriza por todo lo contrario: ser la sede de muchos operadores de juego en línea.A día de hoy, las plataformas tienen que limitar su oferta a pronósticos deportivos, apuestas en carreras de caballos y el poker. De modo que los franceses, a menos que usen una VPN, no pueden acceder a juegos online que en la mayor parte del mundo son legales como el blackjack, la ruleta o las tragamonedas.Para hacernos una idea del desfase legal francés, en Colombia la legislación que autoriza los casinos online tiene 9 años, ya que se aprobó en 2016 por el Congreso colombiano, siendo una de las pioneras en América Latina.
Algo se mueve en Francia con respecto a los casinos online
Sin embargo, todo parece indicar que la ‘resistencia francesa’ va a dejar de oponerse a los nuevos tiempos. Para los presupuestos de 2025 se introdujo una enmienda que autoriza la operativa completa de los casinos online. Esto se hizo con dos objetivos fundamentales: acabar con los sitios ilegales y aumentar la recaudación fiscal. Este último motivo explica que la autorización se quisiera realizar por la vía de introducirla en las nuevas cuentas anuales. Se calcula que los casinos online generarían mil millones de euros al año en ingresos para la hacienda pública francesa, en un contexto de búsqueda de nuevos ingresos fiscales.Aunque, el proyecto se topó con algunas resistencias, particularmente con los propietarios de casinos físicos, que suponen un poderoso sector en Francia por los ingresos que perciben precisamente por la inexistencia de los digitales. Para evitar conflictos, el gobierno francés decidió intentar otra vía para la legalización que no fuese mediante enmienda presupuestaria, con el objetivo de crear una ley específica a meses vista.Con todo, tampoco hubiese podido aprobarse como una enmienda a los presupuestos de 2025, dado que estos han decaído con el reciente cambio de gobierno, por lo que se van a prorrogar los de 2024. Si bien, todo parece indicar que en la agenda del nuevo ejecutivo estaría la plena legalización de las plataformas de juegos de casino online, en un contexto en el que el país precisa eliminar trabas legales a la actividad empresarial para relanzar la economía y aumentar los ingresos fiscales.
El problema que suponen las webs ilegales de casino
Las páginas ilegales de juego en línea estarían generando en Francia entre 750 millones y 1.500 millones de euros al año, sumas significativas que escapan al control de la hacienda pública francesa. Esto es especialmente relevante considerando que el tipo fiscal que se quería imponer con la legalización superaba el 50 % de los ingresos de las plataformas registradas.

Además, a estas cantidades considerables habría que añadir las sumas gastadas por los franceses que utilizan VPN para jugar en casinos de otros países. Es importante recordar la relevancia del sector del juego para las arcas de cualquier estado, considerando su amplia definición que incluye las loterías, las cuales representan una fuente millonaria de ingresos indispensables. Al evaluar la creciente popularidad de los casinos en línea como opción preferida por millones de usuarios, obtenemos una visión más clara de la importancia de apostar por la legalización integral.
La esencial cuestión de la ciberseguridad
Aunque los problemas tributarios no serían el principal obstáculo del juego online clandestino, la cuestión que se antepone a todas es la ciberseguridad de los usuarios.En los países donde las plataformas de gambling digitales son legales, solo se autorizan operadores que adoptan todas las medidas de protección cibernética, algo clave si consideramos los datos financieros críticos que se manejan para la operativa de cobros y pagos.Además, los intentos de estafa directa o phishing para el robo de datos en sitios no seguros, sino que directamente tengan intenciones fraudulentas, se ven favorecidos en un ecosistema sin portales de juego autorizados que brinden todas las garantías de juego limpio, transparencia y seguridad.
Todo lo visto hasta ahora explica por qué en la mayoría de países el juego online está plenamente legalizado, sujeto a las obvias regulaciones que pueden variar en lo accesorio de un lugar a otro. De ahí que la excepción francesa parezca tener los días contados, para la seguridad de los usuarios y en beneficio de la hacienda gala.














