El Servicio Meteorológico Nacional de EE.UU. anunció que ya no traducirá sus productos y alertas al español ni a otros idiomas, una medida que podría afectar a millones de personas que no hablan inglés, especialmente durante emergencias climáticas.

El Servicio Meteorológico Nacional de Estados Unidos ya no proporciona traducciones de sus productos a otros idiomas, un cambio que, según los expertos, podría poner en riesgo a quienes no hablan inglés de perderse advertencias que podrían salvar vidas sobre fenómenos meteorológicos extremos. Además: Alerta máxima en Filipinas: Erupción explosiva del volcán Kanlaon
El servicio meteorológico ha “pausado” las traducciones porque su contrato con el proveedor ha caducado, dijo el portavoz del NWS, Michael Musher, quien se negó a dar detalles relacionados con tal decisión.
¿A quiénes afecta la decisión de eliminar traducciones?
Casi 68 millones de personas en Estados Unidos hablan un idioma distinto del inglés en casa, incluidos 42 millones de hispanohablantes, según datos del censo de 2019.
Lo cierto es quue las alertas meteorológicas traducidas salvaron vidas durante un brote de tornados mortales en Kentucky en 2021.

Riesgos para las comunidades hispanohablantes ante alerta de emergencias en Estados Unidos
Algunos expertos en el tema señalan que las alertas meteorológicas solían ser traducidas por pronosticadores que hablaban más de un idioma, una tarea que podía ser “completamente abrumadora” además de sus deberes de pronóstico. Otras noticias: Arrestan en Florida a estudiante transgénero por usar el baño de mujeres
Las traducciones son importantes para algo más que los fenómenos meteorológicos extremos, dijo Andrew Kruczkiewicz, investigador principal de la Escuela de Clima de Columbia en la Universidad de Columbia.
Los pronósticos meteorológicos generales son esenciales para varios sectores, incluidos el turismo, el transporte y la energía.
Por su parte, Norma Mendoza-Denton, profesora de antropología de la Universidad de California en Los Ángeles, dijo que hay muchas personas en Estados Unidos que se desenvuelven con un inglés limitado en lo que respecta a sus rutinas diarias.
Por ejemplo, un comerciante podría ser capaz de mantener conversaciones breves con los clientes, pero podría no tener la misma comprensión a la hora de leer terminología meteorológica o climática.















