Jerome Dewald, involucrado en una demanda civil, intentó superar su miedo a hablar en público usando un avatar generado por IA para presentar su caso.

Publicado por: Redacción Mundo
Un hecho insólito y polémico sacudió una corte de Nueva York cuando Jerome Dewald, un hombre de 74 años, intentó utilizar un avatar generado por inteligencia artificial como su representante legal durante una audiencia judicial.
El hecho, registrado el 26 de marzo, obligó a la jueza Sallie Manzanet-Daniels a detener el juicio al descubrir que la figura que hablaba con voz firme en un video no era humana.
Lea también: Se elevan a 136 los muertos tras derrumbe del techo de discoteca en República Dominicana
“Que el tribunal me permita hablar”, dijo el avatar, un joven de aspecto pulcro, al inicio de su intervención. Lo que parecía una presentación formal se convirtió en un momento de incredulidad e indignación cuando la jueza preguntó: “¿Este es el abogado del caso?”. Dewald, sin abogado real, admitió que había creado el personaje digital para exponer mejor sus argumentos.
Did anyone see this, A man used an Ai avatar to argue a case in New York 🤣 #AIgenerate #Ai
— Cesar Sanchez (@Cesarsanchez_co) April 8, 2025
(*Sorry about the quality) pic.twitter.com/F8v6UlmPtK
La reacción de la jueza fue tajante: “No me gusta que me engañen”, expresó antes de ordenar que el video fuera apagado. Visiblemente molesta, cuestionó que Dewald no informara previamente sobre el uso de la IA.
El incidente desató un debate sobre los límites del uso de tecnologías emergentes en el sistema judicial. Aunque Dewald se disculpó con una carta, alegando que no quería causar problemas y solo buscaba evitar los titubeos que sufre al hablar en público, la polémica ya estaba servida.
Además: El escalofriante último mensaje de un reo antes de recibir la inyección letal en Florida
Este caso se suma a una creciente lista de episodios donde el uso imprudente de inteligencia artificial choca con los procedimientos legales tradicionales. En 2023, dos abogados fueron multados por presentar documentos elaborados con IA que citaban jurisprudencia ficticia. Ambos incidentes revelan los riesgos y desafíos que conlleva el uso de inteligencia artificial en el ámbito judicial, donde las líneas entre lo ético, lo legal y lo tecnológico se vuelven cada vez más difusas.
















