La hermana Geneviève Jeanningros, conocida por llevar al Papa Francisco a encontrarse con feriantes, migrantes y personas trans en Roma, rompió el protocolo para rezar junto al féretro del pontífice en la basílica de San Pedro. Su gesto emocionó a miles y reflejó el profundo vínculo de ambos con los más olvidados.

Mientras los cardenales y obispos daban el último adiós a Francisco uno por uno, una pequeña religiosa se saltó el protocolo y se colocó en uno de los lados para detenerse en oración durante varios minutos sin que nadie pudiera decirle nada: era sor Geneviève Jeanningros, amiga del papa y quien le llevo ante los últimos de Roma, los feriantes y las transexuales. Además: En directo: Miles de fieles despiden al papa Francisco en la basílica de San Pedro
¿Quién es sor Geneviève Jeanningros y cuál fue su vínculo con el papa Francisco?
La monja, de 81 años, de la orden de las Hermanitas de Jesús y con una mochila sobre sus hombros, se acercó discretamente a la zona donde se había colocado el féretro del papa Francisco, fallecido este lunes a los 88 años, para rezar y llorar en silencio. Otras noticias: El féretro del papa Francisco llega a la basílica de San Pedro para el último adiós
A pesar de que no formaba parte del rígido protocolo que obligaba a los cardenales, obispos y personal del Vaticano a ser los primeros en dar el adiós al pontífice, nadie se atrevió a decirle a la religiosa que ese no era su lugar y allí permaneció durante varios minutos.
La ‘enfant terrible’ llamaba el papa Francisco a esta religiosa que se dedica desde hace 56 años a asistir a las mujeres transexuales y a los feriantes de Ostia, la costa de la región del Lacio.
#Mundo ¡Una amiga hasta el final! Sor Geneviève, la monja amiga del Papa Francisco, se saltó el protocolo para llorar y rezar junto a su féretro. La monja, de 81 años, de la orden de las Hermanitas de Jesús y con una mochila sobre sus hombros, se acercó discretamente a la zona… pic.twitter.com/QCaeuFUvQF
— Última Hora Col (@ultimahoracol_) April 23, 2025
Sor Geneviève y su misión entre feriantes, transexuales y marginados
Sor Geneviève empezó cada miércoles a llevar a las audiencias generales a grupos de homosexuales y transexuales, muchas de ellas que ejercen la prostitución en esta zona degradada a las afueras de Roma. Otras noticias: ¿Superstición o estadística? El Avellino asciende cada vez que muere un Papa
En medio de la pandemia del coronavirus, junto con el párroco de la Santísima Virgen Inmaculada de la localidad de Torvaianica, don Andrea Conocchia, llamó a la puerta del cardenal limosnero Konrad Krajewski para que llevase ayuda a las personas que trabajan en las ferias y a la comunidad trans: unas 40 o 50 personas, muchas sudamericanas, que ya no podían trabajar.
El último adiós de una aliada de los pobres: sor Geneviève ante Francisco
Un miércoles acompañó a Claudia, a Marcella y a muchas otras transexuales para que conociesen al Papa. “Incluso una fue asesinada poco después. Se habían tomado una foto con el papa, se la llevé y él rezó por ella”, contaba a los medios vaticanos.
Y la monja consiguió incluso el 31 de julio de 2024, que un papa visitará el parque de atracciones de Ostia para encontrarse con los feriantes.


















