Un hombre asesinó a puñaladas a su amigo tras sorprenderlo teniendo relaciones sexuales con su pareja bajo un árbol. El crimen ocurrió en un momento de ira y ya es investigado por las autoridades.

Un juicio que comienza en los próximos días en Argentina concentra la atención mediática: Esteban Raúl Ybarra enfrenta cargos de “homicidio simple” tras apuñalar al amante de su pareja cuando los encontró teniendo relaciones bajo un árbol. Además: Conmoción en Brasil: Descubre infidelidad del esposo médico, lo graba y muere envenenada
Ybarra, originario de Santiago del Estero, fue arrestado en 2022 tras apuñalar y matar a su amigo porque lo encontró teniendo sexo con su pareja una madrugada de junio bajo un árbol en una zona llamada “pista de aviación”.
¿Cómo ocurrió el crimen pasional que terminó en homicidio en Argentina?
El dramático hecho ocurrió el 27 de junio de 2022, cuando Yabrra volvía a su casa en la localidad de Monte Quemado, Santiago del Estero, tras haber pasado la tarde con amigos. En el camino divisó a su mujer, Flavia Díaz, y a su mejor amigo, Luis Alejandro Abregú, teniendo sexo bajo un algarrobo blanco.
La mujer estuvo 12 años en pareja con Ybarra, pero se desconoce cuál era la verdadera naturaleza de su relación con Abregú, con quien había pasado la tarde del 26 de junio de 2022 en una reunión con más personas, y que se había alargó hasta bien entrada la madrugada.

Hirió de muerte a su amigo en el pecho tras descubrir infidelidad con su esposa
Mientras la pareja volvía a su vivienda en el Barrio Aeropuerto, Abregú logró caminar hasta la casa de un amigo para pedir ayuda pero cayó muerto tras sufrir “una herida de cinco centímetros de ancho a la altura del tórax a tres centímetros de la tetilla”, como consta en el informe forense publicado por medios locales. Otras noticias: Detalles macabros de la colombiana encontrada muerta en una playa de España
Los abogados de Ybarra intentaron instalar ante el fiscal Gabriel Gómez la hipótesis de que el hombre operó bajo una “emoción violenta”, término casi caído en desuso en el ámbito judicial porque no tiene validez legal.
El acusado enfrenta una condena de entre ocho a 25 años de prisión por homicidio. La defensa sostiene que se trató de un homicidio en estado de emoción violenta.


















