En su primer discurso ante el cuerpo diplomático del Vaticano, el papa León XIV reafirma la visión tradicional de la familia como la unión entre hombre y mujer, reavivando un intenso debate global.

En su primer discurso ante el cuerpo diplomático acreditado ante la Santa Sede, el papa León XIV reiteró el pasado viernes, con claridad, la doctrina católica sobre la familia, la dignidad del ser humano desde la concepción y la atención a los migrantes, marcando así las prioridades de su pontificado. Además: Multitud en la Plaza de San Pedro celebra con emoción el inicio del pontificado de León XIV
León XIV afirmó al cuerpo diplomático acreditado ante la Santa Sede, conformado por 180 países, que la familia se funda en la “unión estable entre un hombre y una mujer” en el matrimonio.

¿Qué dijo exactamente el papa León XIV sobre la familia?
Es la primera controversia a la que se enfrenta el nuevo Papa, después de señalar: “Hay que invertir en la familia, fundada en la unión estable entre el hombre y la mujer, una pequeña pero verdadera sociedad, y anterior a toda sociedad civil. Es el camino para construir sociedades civiles armoniosas y pacíficas”. Otras noticias: Así fue el primer encuentro de Petro con el papa León XIV
“Es tarea de quien tiene responsabilidad de gobierno aplicarse para construir sociedades civiles armónicas y pacíficas. Esto puede realizarse sobre todo invirtiendo en la familia, fundada sobre la unión estable entre el hombre y la mujer, ‘bien pequeña, es cierto, pero verdadera sociedad y más antigua que cualquiera otra’”, dijo el Papa en la Sala Clementina del Palacio Apostólico en el Vaticano.

La visión tradicional de la familia en la doctrina católica
La unión estable y sacramental entre un hombre y una mujer, abierta a la procreación y basada en el amor mutuo y la fe. Lea aquí: Video: León XIV se emociona hasta las lágrimas al ser elegido papa
Los pilares son: El matrimonio heterosexual y monógamo, es considerado un sacramento (uno de los siete) que une al hombre y a la mujer “para toda la vida” y es el fundamento de la familia cristiana.
Además el matrimonio está naturalmente orientado a la procreación. La Iglesia enseña que los hijos son un don de Dios, y rechaza prácticas como la anticoncepción artificial, el aborto o la maternidad subrogada.

















