A más de tres años del inicio de la invasión rusa, la guerra en Ucrania se encuentra en un punto decisivo: ¿Se acerca una tregua o una nueva escalada? El reciente ataque masivo ruso ha reavivado temores de un recrudecimiento del conflicto más grave en Europa desde la Segunda Guerra Mundial.

Más de tres años después de que Rusia invadiera Ucrania, el mayor conflicto bélico en suelo europeo desde la Segunda Guerra Mundial parece estar llegando a un momento crucial: tregua o escalada. Además: EE.UU. impone nueva restricción de visas: estas personas no podrán ingresar al país
Esta semana el foco de la atención mundial estuvo centrado en el ataque a gran escala del Kremlin, con 550 drones y misiles balísticos y de crucero, la noche del pasado jueves, contra varias zonas de Ucrania, especialmente su capital Kiev.
La ofensiva rusa se produjo justo después de que ese mismo día el presidente ruso, Vladimir Putin, mantuvo su sexta llamada con par estadounidense, Donald Trump, cada vez más frustrado por la insistencia de Moscú de mantener la guerra.

Ucrania resiste a pesar de todo
Jose Ángel Hernández, PHD en Historia Contemporánea, observa que la situación es más compleja de lo que parece y destaca, que Ucrania lleva resistiendo másd de tres años de guerra.
“Teníamos magnificado el poder de Rusia, el dedo de la Unión Soviética. Ellos lo habían vendido muy bien al exterior, pero Rusia tiene limitaciones muy importantes, lo que se está demostrando en esta actualidad, pero no hay que desconocer que es una gran potencia militar y sobre todo, nuclear”. Le interesa: Kiev amanece bajo fuego: Rusia lanza uno de sus peores ataques con 539 drones y 11 misiles
En términos generales, la mayor parte del conflicto ha estado marcada por un estancamiento y una guerra de posiciones o de desgaste.
Si bien Moscú controla actualmente alrededor del 20 % del territorio ucraniano, incluyendo la península de Crimea, que anexó en 2014, en el terreno, ninguno de los dos países ha sido capaz de infligir al otro una derrota decisiva. Ambos actores consideran esta contienda como una cuestión de supervivencia.

Por qué ha sido un conflicto prolongado
En ese contexto, Louis Monroy Santander, investigador de la Universidad de Birmingham (Reino Unido) y director de Peace Professionalism Project, Universidad de St. Paul (Canadá), considera que la guerra entre Rusia y Ucrania se ha convertido en un conflicto prolongado debido a los intereses geopolíticos que dicho conflicto conlleva. Se recomienda: Terror en pleno vuelo: avión cae en picada y desata el pánico a bordo
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“No solo por ser la región un espacio de influencia geoestratégica para Rusia dentro de su actual política de expansionismo (político, socioeconómico y cultural) sino además por la inmediatez fronteriza respecto de la Unión Europea. No es solo un asunto entre los intereses nacionales entre Rusia y Ucrania sino por la pugna ideológica y de poder entre el mundo Occidental (representado por la Unión Europea, La Otán y Estados Unidos) y Rusia como poder de contrapeso global”, argumenta el experto.
Si bien Rusia ha tenido que mantener una presencia militar en el terreno que conlleva un desgaste de recursos, Ejército y armamento, lo cual implica un constante replanteamiento de su estrategia militar, su posicionamiento como actor global con alianzas estratégicas y potencial militar hacen que su presencia dentro del conflicto sirva para mantener su rol, liderazgo y poder dentro del sistema internacional, explica Monroy Santander.

Y lo describe como un conflicto que se expresa como pugna de identidades culturales y como lucha por la determinación entre nacionalismos en confrontación directa.
“El conflicto se entiende como el intento por fortalecerse en el plano global (Ucrania pidiendo cercanía con la UE y membresía en la Otán, Rusia forjando una zona de dominio aprovechando los aliados nacionales en la región y fortaleciendo relaciones externas que le permitan mantenerse luchando dentro del conflicto)”, explica el experto consultado por Vanguardia.

Rusia está acostumbrado a resistir a fuego y sangre
Además señala que aunque en lo militar puede ser desgastante, en lo geoestratégico todo esto es racional dentro de la mirada de política exterior que tiene Putin frente a Europa, Estados Unidos y el mundo. Otras noticias: “Alligator Alcatraz”: la prisión de Trump que mezcla espectáculo, migración y miedo
Hernández, por su parte, resalta el talante de Rusia para aguantar a fuego y sangre. “Es un país que ya lo demostró la primera en la Segunda Guerra Mundial, puede poner sobre la mesa sangre” sin que haya ningún problema de levantamiento popular dentro de su país, dice.
Así que todo parece indicar que la cuestión se prolongará aún más, “sin que parezca que Putin vaya a ceder ni siquiera hasta ante Trump y que Trump tampoco tenga mucho margen de maniobra para apretar a Putin”, explica Hernández.
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Cabe recordar que el Donbás es una región histórica, industrial y geopolíticamente clave del este de Ucrania, una zona que ha sido el epicentro de enfrentamientos desde 2014 y uno de los principales focos de la guerra entre Rusia y Ucrania.
Sin embargo, Hernández cree que Ucrania con Volodimir Zelenski al mando, finalmente entregará el Donbás, una entrega reclamando Crimea; y a su vez, Rusia conseguirá que Ucrania no entre en la Otan, y se quedará con el ‘botín de guerra’ de los territorios capturados por sus tropas o anexados por Moscú en cuestionados referendos.



















