La empresa de moda rápida dará un paso histórico con locales en seis ciudades francesas y promete la creación de empleos.

Publicado por: Redacción Mundo
Shein, el gigante de la moda rápida fundado en China en 2012 y con sede en Singapur, anunció que abrirá en noviembre de 2025 sus primeras tiendas físicas permanentes en el mundo, que estarán ubicadas en Francia.
La compañía explicó que con esta decisión busca ampliar su presencia en el mercado europeo y generar alrededor de 200 empleos directos e indirectos.
El debut será en París, dentro de los grandes almacenes BHV Marais, y luego se expandirá progresivamente a otras ciudades francesas como Dijon, Reims, Grenoble, Angers y Limoges, según informó en un comunicado difundido el 1 de octubre. “Esta alianza es más que un simple lanzamiento: es un compromiso para revitalizar los centros urbanos en toda Francia, restaurar los grandes almacenes y desarrollar oportunidades para la moda francesa”, indicó la empresa.

Shein, reconocida mundialmente por sus precios bajos y su agresiva estrategia de marketing digital, ha construido un imperio en línea con millones de clientes y un catálogo que cambia constantemente.
Sin embargo, el anuncio llega en medio de críticas persistentes hacia la marca, a la que el sector textil europeo acusa de competencia desleal al no cumplir con las mismas exigencias ambientales, sociales y de seguridad que se imponen a las empresas locales.
Además, organizaciones ambientales cuestionan el modelo de producción de la compañía, que pone en circulación enormes volúmenes de prendas con un alto impacto en contaminación. A estas denuncias se suman las sospechas sobre las condiciones laborales en las que operan algunos de sus proveedores en Asia.

Pese a ello, Shein continúa consolidándose como uno de los gigantes del comercio electrónico. Solo en 2022 registró una facturación de 23.000 millones de dólares y cuenta con más de 16.000 empleados en todo el mundo.
Con esta nueva apuesta por el formato físico, la compañía busca reforzar su posicionamiento en Europa y conquistar un espacio en un mercado donde la competencia exige mayores responsabilidades sociales y ambientales.















