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Viernes 07 de noviembre de 2025 - 05:19 PM

Hidrógeno verde: ¿la solución a la crisis energética?

El hidrógeno verde se perfila como una de las apuestas más prometedoras para enfrentar la crisis energética y reducir las emisiones contaminantes. Su potencial para transformar la industria y promover la independencia energética lo posiciona como el combustible del futuro.

Suministrada
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Publicado por: Suministrado

Durante la década de 1960, la NASA utilizó hidrógeno líquido en sus misiones espaciales. Gracias a su ligereza y alto poder energético, se convirtió en el combustible del cohete Saturno V, del programa Apolo. Más de cincuenta años después, los usos del hidrógeno se han ampliado, hasta el punto de que hoy se considera el combustible del futuro en su versión verde.

Gracias a los avances en el sector de las energías renovables, la producción de hidrógeno verde ha aumentado considerablemente en esta década. Además de ser una fuente de energía renovable fiable, el hidrógeno verde también se considera una de las posibles soluciones al cambio climático.

En este artículo explicamos qué es exactamente el hidrógeno verde, por qué despierta tantas expectativas y cuáles son los retos que aún debe superar como posible solución a la crisis energética.

El hidrógeno verde se produce utilizando electricidad procedente de fuentes de energía renovables, como el viento, el sol o la energía hidroeléctrica, para separar el agua (H2O) en hidrógeno y oxígeno. El uso de una fuente de energía renovable es fundamental para garantizar que no se emita dióxido de carbono (CO2) durante el proceso. El hidrógeno producido mediante este sistema se denomina hidrógeno verde, ya que solo emite vapor de agua cuando se usa. Por lo tanto, es mucho mejor que el hidrógeno gris, que se produce a partir de gas natural y carbón y emite grandes cantidades de dióxido de carbono, y del hidrógeno azul, que se produce a partir de gas natural y también genera dióxido de carbono, aunque en este caso se captura y almacena.

¿Por qué hay tantas expectativas puestas en el hidrógeno verde?

En comparación con otros tipos de hidrógeno, el hidrógeno verde tiene un gran potencial como fuente de energía renovable. Algunas de sus ventajas son:

  • Gran versatilidad: el hidrógeno se puede emplear como combustible para vehículos, para generar calor en las fábricas, para producir electricidad mediante pilas de combustible, etc. El hidrógeno verde puede ser útil en muchos ámbitos, en especial en los sectores que consumen grandes cantidades de electricidad. Industrias de gran consumo eléctrico, como las del acero o el cemento, pueden sustituir parcialmente sus paneles solares por hidrógeno verde. Aunque el transporte marítimo y aéreo sigue utilizando principalmente combustibles fósiles, el hidrógeno verde puede ser clave para avanzar hacia energías más sostenibles.
  • Potencial para la independencia energética: cualquier país con fuentes de energía renovables puede invertir en la producción de hidrógeno verde para no depender de la importación de petróleo y gas.
  • Gran capacidad de almacenamiento: una vez producido, el hidrógeno verde puede almacenarse sin problemas durante meses, lo que prolonga su uso y lo convierte en una fuente de energía limpia ideal cuando no hay sol ni viento.

Los desafíos del hidrógeno verde para convertirse en la solución a la crisis energética

Si el hidrógeno verde es tan eficaz y beneficioso para el medio ambiente, ¿por qué no se utiliza más? La razón es que, aunque ofrece grandes ventajas, su producción también plantea desafíos importantes:

  • Coste de producción elevado: producir hidrógeno verde es 2-4 veces más caro que producir hidrógeno gris o que generar energía con combustibles fósiles. La producción de grandes volúmenes de hidrógeno verde puede hacer que los costes se disparen. Este alto coste de producción solo puede reducirse de manera significativa con grandes inversiones. Aunque es posible, llevará tiempo.
  • Estructura insuficiente: el creciente interés por el mercado del hidrógeno verde ha impulsado la inversión en infraestructuras por parte de gobiernos, inversores y empresas. Sin embargo, los avances realizados hasta la fecha no son suficientes para garantizar la producción global de hidrógeno verde. No hay suficientes plantas de producción, gasoductos, estaciones de suministro, ni sistemas de almacenamiento a gran escala. Los incentivos para los sectores público y privado para desarrollar esta infraestructura podrían acelerar la adopción generalizada del hidrógeno verde.
  • Gran consumo de agua: el proceso de producción del hidrógeno verde, la electrólisis, requiere grandes cantidades de agua. Para producir un kilo de hidrógeno verde se necesita un mínimo de nueve litros de agua. A pesar de que el consumo de agua es menor que en otros hidrógenos o formas de generar electricidad, el posible impacto sobre el agua dulce si se produjera a gran escala sigue siendo una preocupación, ya que este recurso está disminuyendo en todo el mundo como consecuencia del cambio climático.

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Es evidente que implantar y expandir el hidrógeno verde implicará enfrentar estos importantes retos. Todavía queda mucho por hacer antes de que el hidrógeno verde resulte asequible y pueda sustituir de manera realista a los combustibles fósiles. Sin embargo, en la próxima década podríamos ver un cambio significativo en el uso del hidrógeno verde. Al igual que innovaciones como los trenes eléctricos en el transporte o los casinos para móvil en la industria del entretenimiento han necesitado tiempo para desarrollarse, explorarse a fondo y adoptarse, se espera que la producción y el uso del hidrógeno verde sigan un camino similar.

El Gobierno español ya ha empezado a dar pasos en la implantación del hidrógeno verde gracias a la hoja de ruta del hidrógeno, creada en 2020. Los abundantes recursos solares y eólicos que posee el país hacen que el objetivo de desarrollar una capacidad de electrólisis de 4 GW para 2030 sea factible.

Publicado por: Suministrado

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