La caída de Nicolás Maduro tras un ataque relámpago llevado a cabo por Estados Unidos en suelo venezolano confirma el viraje estratégico de Washington: América Latina vuelve al centro de la seguridad nacional.

La ofensiva militar ejecutada por Estados Unidos en territorio venezolano en la madrugada de este sábado 3 de enero, que culminó con la captura del presidente Nicolás Maduro y de la primera dama, Cilia Flores, no solo sacudió el tablero político de Venezuela, también abrió una nueva etapa en la política exterior de Washington hacia la región.
El hecho se alinea de manera directa con la nueva Estrategia de Seguridad Nacional de la Administración de Donald Trump, revelada el pasado 4 de diciembre, que anticipó un cambio profundo de prioridades geopolíticas, incluyendo ampliar la presencia militar y su influencia en América Latina.
A todas luces, la intervención en Venezuela funciona no solo como una demostración de fuerza, sino como un mensaje político: Washington no tolerará regímenes que considere una amenaza directa por narcotráfico, crimen transnacional o alianzas con potencias rivales como Rusia, Irán o China. Lea: Cilia Flores: La figura silenciosa que acompañó a Nicolás Maduro hasta su caída

John González, analista internacional, opina que la caída de Maduro, acusado de narcoterrorismo por parte de la justicia estadounidense, se alinea de manera directa y es la conclusión más lógica de la Estrategia de Seguridad Nacional, revelada por la Casa Blanca, la cual anticipó un cambio profundo de prioridades geopolíticas, donde América Latina vuelve al centro de la agenda de Washington.
“En esta segunda administración de Donald Trump ha establecido que su zona de influencia va a ser sin lugar a duda América Latina y en su estrategia de seguridad ya lo dejaba plasmado”, señala al respecto Ronal Rodríguez, investigador y vocero del Observatorio de Venezuela de la Universidad del Rosario.

Reposicionamiento de EE.UU. en América Latina
Lo cierto es que con el regreso de Trump a la Casa Blanca en enero de 2025 cambiaron las reglas del juego de EE.UU. en materia de seguridad e influencia estratégica.
Si bien en las últimas décadas, la atención estratégica de Estados Unidos se concentró en conflictos de alto impacto global como Medio Oriente, Ucrania o la contención de China, el nuevo documento de seguridad nacional reveló un viraje claro: el continente americano vuelve a ser considerado un espacio crítico de seguridad nacional. Le interesa: Nicolás Maduro y Cilia Flores serán juzgados en EE.UU. por narcoterrorismo: Fiscal Bondi
🛬🇺🇸⚖️Nicolás Maduro y Cilia Flores aterrizaron este sábado en Nueva York tras ser capturados en Caracas por Estados Unidos. esposados y bajo estricta vigilancia, ambos serán llevados al Metropolitan Detention Center para enfrentar cargos que incluyen narcoterrorismo y tráfico de… pic.twitter.com/tXr9HYseCa
— Vanguardia (@vanguardiacom) January 4, 2026
¿La razón? Trump considera que los países de América Latina son la raíz de muchos de los problemas internos que enfrenta EE.UU., especialmente narcotráfico y migración irregular, pero a la vez pueden ser la clave para resolverlos.
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No obstante, Rodríguez plantea varias preocupaciones. Por un lado advierte que las acciones que se llevan a cabo en lugar de acercar a Estados Unidos a los gobiernos de la región, terminan siendo “la imposición a través de la fuerza de acciones, como la que se llevó a cabo en el caso de Venezuela contra una dictadura”.

De otro lado, según Rodríguez, Trump ha esbozado amenazas contra gobiernos democráticos como el de México y Colombia.
A su juicio, “una cosa es ser mal gobernante y otra cosa muy distinta es la amenaza del presidente de los Estados Unidos contra estos países”. Otras noticias: Delcy Rodríguez, quien reemplazaría a Nicolás Maduro capturado por EE.UU., estaría en Rusia
Para el analista John González, Trump no pudo dar marcha atrás con la estrategia en el Caribe de los últimos cuatro meses, especialmente porque su capacidad de acción es más contundente que la ejercida durante su primer mandato en la Casa Blanca. Todo ello, sin desconocer que la caída de Maduro también responde a las aspiraciones presidenciales de Marco Rubio, actual secretario de Estado.

La lupa en otros gobiernos como el de Colombia
Ahora bien, el analista internacional John González menciona que esta nueva realidad plantea otra línea de análisis: la relación del Gobierno colombiano con EE.UU. se va a agriar tras la caída del régimen de Venezuela, porque los ojos y la lupa están puestos en Colombia en lo que respecta a la lucha contra el narcotráfico que tanto daño hace. Otras noticias: Trump anuncia que EE.UU. gobernará en Venezuela mientras avanza transición política
A esto se le suma, según Martha Ardila, docente investigadora de la Universidad Externado, que con Venezuela han habido problemas de vieja data que tienen que ver con la seguridad fronteriza, con el crimen organizado transnacional que ha afectado seriamente a Colombia, teniendo en cuenta que la “guerrilla del Eln es una guerrilla binacional”.

¿Qué pasará en Venezuela tras caída de Nicolás Maduro?
En Venezuela hay un vacío de poder, subraya el analista John González, quien no cree que EE.UU. haya adelantado una operación terrestre de tal envergadura sin haber construido algún tipo de lealtades, personas que habrían traicionado a Maduro para efectos de una transición. Tenga en cuenta: Se cumplió la predicción: Mhoni Vidente anticipó la captura de Nicolás Maduro
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La realidad es que el ataque militar y la captura de Nicolás Maduro marcan un antes y un después en las relaciones entre Estados Unidos y los países de la región.
El mensaje es claro: el hemisferio vuelve a ser un escenario estratégico, donde Estados Unidos está dispuesto a redefinir reglas, alianzas y límites.

















