Nicolás Maduro hizo su última aparición pública en un formato itinerante por Caracas, donde criticó las intenciones de EE. UU. sobre los recursos de Venezuela y proyectó sus deseos para el año 2026.

Publicado por: Redacción Vanguardia
Antes de ser detenido tras un ataque estadounidense en Venezuela, el presidente Nicolás Maduro ofreció su última aparición pública en una entrevista con el periodista franco-español Ignacio Ramonet. La conversación, grabada la tarde del 31 de diciembre en Caracas, marcó la décima ocasión en que Maduro concede la denominada “entrevista de año nuevo” a Ramonet.
El mandatario venezolano propuso que la entrevista fuera “itinerante”, conduciendo él mismo un vehículo por las calles de la ciudad, mientras en los asientos traseros lo acompañaban su esposa, Cilia Flores, y Freddy Ñáñez, vicepresidente sectorial de Cultura y Comunicación. En este formato poco convencional, Maduro se mostró abierto al diálogo con Estados Unidos, aunque evitó confirmar o desmentir la supuesta operación militar en una instalación de narcóticos, mencionada por Donald Trump.
Durante la conversación, Maduro defendió la solidez del sistema defensivo de Venezuela, asegurando que garantiza la integridad territorial y la paz del país. Además, relató que su última comunicación con Trump fue el 21 de noviembre, describiéndola como “cordial y respetuosa”. Criticó al gobierno estadounidense, señalando que su objetivo era apoderarse de los recursos estratégicos del país: petróleo, oro y tierras raras. Lea también: Detalles del milimétrico operativo de la CIA que terminó en la captura de Nicolás Maduro en Venezuela

En un mensaje dirigido a su país y al mundo, Maduro expresó sus deseos para 2026, al que denominó “el año del Reto Admirable”. “Vamos a superar perturbaciones y problemas, y seguiremos consolidando un país en paz. Al pueblo de Estados Unidos, le digo que aquí tienen a un pueblo hermano y un gobierno amigo”, afirmó.
Horas después de esta última entrevista, Donald Trump anunció que Maduro y su esposa habían sido detenidos y trasladados fuera de Venezuela. La fiscal general de EE. UU., Pam Bondi, confirmó que ambos fueron imputados en Nueva York por cargos de “conspiración narcoterrorista, conspiración de importación de cocaína, posesión de ametralladoras y dispositivos destructivos y conspiración para poseerlos contra los Estados Unidos”.
La entrevista se convierte así en el último registro público del mandatario antes de su captura, marcada por la tensión regional y la escalada del conflicto entre Venezuela y Estados Unidos.















