El Gobierno ruso aseguró que adoptará acciones “militares y técnicas” si la isla ártica refuerza su capacidad estratégica en medio de las presiones de EE.UU. sobre Dinamarca.

Publicado por: María José Díaz Calderón
La tensión geopolítica en el Ártico vuelve a escalar. Este miércoles 11 de febrero, el Gobierno de Rusia advirtió que responderá con “contramedidas apropiadas”, incluso de carácter militar y técnico, si Groenlandia avanza hacia una militarización que represente una amenaza directa para Moscú.
La declaración se produce en medio de las reiteradas posturas del presidente estadounidense Donald Trump sobre la posibilidad de anexar la isla, territorio autónomo bajo soberanía danesa.
El ministro de Exteriores ruso, Serguéi Víktorovich Lavrov, señaló que, aunque la situación actual en Groenlandia “no afecta directamente” a Rusia, cualquier despliegue de infraestructura militar orientado contra su país obligaría a una respuesta proporcional. Según el funcionario, el equilibrio estratégico en el Ártico no puede alterarse sin consecuencias. Lea: ¿Trump invadirá Groenlandia? El terror de los daneses después de la intervención en Venezuela

El Ártico, punto clave de la disputa global
La región ártica se ha convertido en un escenario de creciente interés internacional debido a su valor geoestratégico y sus recursos naturales. Estados Unidos ha insistido en que Dinamarca no cuenta con la capacidad suficiente para defender Groenlandia frente a eventuales amenazas, mencionando en varias ocasiones la presencia e influencia de Rusia y China en la zona. Lea: Groenlandia, el tesoro oculto: tierras raras y oro detrás del interés de Trump
Tanto Moscú como Pekín han rechazado esas afirmaciones y han acusado a Washington de utilizar ese argumento para justificar aspiraciones expansionistas frente a un aliado de la OTAN.
Desde Rusia se reiteró que la postura oficial es que el Ártico debe mantenerse como “zona de paz y cooperación”, evitando una carrera armamentista en una región especialmente sensible para el equilibrio internacional.

La posición de Groenlandia y Dinamarca
En sus declaraciones, el canciller ruso también sostuvo que cualquier decisión sobre el futuro de Groenlandia debe resolverse entre Estados Unidos, Dinamarca y las propias autoridades de la isla, teniendo en cuenta la opinión de sus habitantes.
Según afirmó, durante décadas los groenlandeses han sido tratados como “ciudadanos de segunda clase”, una afirmación que añade un componente político y social al debate. Además: Trump rechaza postura de Groenlandia y advierte que será “un gran problema”
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El pasado mes de enero, tras insistentes declaraciones sobre la anexión de la isla, Trump aseguró haber acordado con el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, un “marco para un futuro acuerdo” respecto a Groenlandia. Ese anuncio coincidió con la retirada de aranceles que Washington había planteado para varios países europeos.

El escenario abre interrogantes sobre la estabilidad en el Atlántico Norte y el papel que jugará la OTAN en caso de que las tensiones escalen. Analistas internacionales advierten que cualquier movimiento militar en la región podría alterar el delicado balance estratégico entre potencias nucleares.
La advertencia rusa marca un nuevo capítulo en la disputa por el control e influencia en el Ártico, una región que, lejos de permanecer aislada por el hielo, se consolida como uno de los puntos más sensibles del tablero geopolítico mundial.















