Cuatro legisladores se disputan la jefatura del Congreso y del Estado peruano.

Con la imagen de José Jerí abandonando el Palacio de Gobierno a bordo de una camioneta particular aún fresca en la memoria colectiva, Perú amanece este miércoles sin presidente interino y con cuatro congresistas listos para disputarse no solo la presidencia del Parlamento, sino la jefatura del Estado.
En plenaria extraordinaria convocada para las 6:00 p.m. se realizará una nueva elección. Lo que se decida en ese recinto marcará el rumbo del país durante los próximos cinco meses, hasta que el ganador de las elecciones del próximo 12 de abril tome posesión del cargo el 28 de julio.
La noche en que Jerí se fue de la Presidencia
Pocas horas después de que el Congreso lo censurara, el destituido mandatario apareció en el patio de honor del Palacio de Gobierno acompañado de su gabinete, encabezado por el primer ministro Ernesto Álvarez.
Ante un grupo de ciudadanos congregados en la Plaza de Armas de Lima, Jerí se despidió sin discurso y sin aspavientos. Saludó a sus ministros, cruzó las rejas del patio de honor y desapareció en la noche limeña. Lea también: Destituido José Jerí como presidente de Perú, el octavo en 10 años: solo duró cuatro meses

Álvarez fue quien habló. Admitió que “el peso de los hechos sobrepasó” al gobierno de Jerí y que la decisión del Congreso debía “acatarse democráticamente”.
También instó al expresidente a abstenerse de emitir pronunciamientos: “Ya no cabe”, dijo. El premier permanecerá en funciones por mandato legal hasta que el nuevo gobierno designe a su sucesor.
La caída de Jerí se produjo luego de que el pleno parlamentario lo censurara por las reuniones semi clandestinas que sostuvo con empresarios chinos y por presuntas irregularidades en la contratación de funcionarias que previamente habían tenido encuentros con él en Palacio.
Jerí ejercía la presidencia del país desde el 10 de octubre pasado, cuando asumió el cargo en su condición de titular del Congreso, tras la destitución de Dina Boluarte. Lea también: Perú al borde de su octavo presidente en una década: el Congreso debate si derriba a José Jerí
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Cuatro candidatos, dos bloques en Perú
A lo largo de este martes, y antes del plazo límite de las 18:00 horas, cuatro legisladores oficializaron sus candidaturas ante el oficial mayor del Congreso, Giovanni Forno.
Por la derecha compiten María del Carmen Alva Prieto y Héctor Acuña. Por la izquierda, Édgar Reymundo y José Balcázar.
Alva, abogada de 58 años y militante de Acción Popular (AP), es la candidata con mayor trayectoria ejecutiva, ya presidió el Congreso en el período 2021-2022. Su postulación fue presentada por el vocero parlamentario de AP, Edwin Martínez, aunque su candidatura no estuvo exenta de turbulencias internas.

Durante la tarde del martes, la bancada acciopopulista debatió entre impulsar a Silvia Monteza, a Juan Carlos Mori o a la propia Alva. Finalmente, una mayoría ajustada —con los votos de Monteza, Ilich López, Luis Aragón, Wilson Soto y Elvis Vergara— se decantó por ella.
Se opusieron Hilda Portero, Mori y Enrique Alva. Su partido tiene historia presidencial, fue fundado por Fernando Belaúnde, quien gobernó en dos períodos (1963-1968 y 1980-1985), y el parlamentario Valentín Paniagua encabezó el gobierno de transición entre 2000 y 2001 tras la renuncia de Alberto Fujimori. Lea también: ¿Por qué Perú se encamina a su octavo presidente en casi 10 años? José Jerí sería destituido
Héctor Acuña, ingeniero civil y empresario de 68 años, es hermano del candidato presidencial César Acuña. Ingresó al Congreso por Alianza para el Progreso (APP), partido de su hermano, pero se alejó por discrepancias internas y terminó sumándose a Honor y Democracia, bancada ultraconservadora integrada en gran parte por ex altos mandos militares en retiro.

Su candidatura fue presentada por el vocero de esa bancada, Jorge Montoya, quien lo describió como “una persona que sabe consensuar”. Según fuentes parlamentarias, Acuña logró sumar apoyos transversales durante la tarde del martes, incluyendo el del legislador Héctor Valer, de Somos Perú. Se recomienda: El 90 % de los peruanos desaprueba a su Congreso y 77 % a la presidenta Boluarte, según sondeo
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Por la izquierda, Edgar Reymundo, sociólogo de 73 años, se autopropuso como candidato. Su compañera de bancada Ruth Luque respaldó la iniciativa y argumentó que el objetivo es evitar que el gobierno de transición caiga “en manos de personas que tienen conflictos de intereses”.

Sin embargo, fuentes internas del Legislativo le otorgan pocas probabilidades de ganar, por su bajo nivel de convocatoria entre otras fuerzas políticas. Fue alcalde en los años 80 del distrito de Chilca, en Huancayo, y congresista entre 2006 y 2011.
José Balcázar, abogado de 83 años y exmagistrado de la Corte Suprema, llega al Congreso por Perú Libre, el partido que en 2021 llevó a Pedro Castillo a la presidencia.

Castillo fue destituido en 2022 y actualmente cumple condena por su fallido golpe de Estado. La candidatura de Balcázar fue presentada por el vocero de Perú Libre, Flavio Cruz, y contó con el respaldo de otras bancadas de izquierda, como Juntos por el Perú - Voces del Pueblo - Bloque Magisterial.
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Las reglas del juego tras destitución de Jerí
El Reglamento del Congreso establece que la elección de la Mesa Directiva comienza con la lectura de las candidaturas y la designación de dos congresistas como escrutadores.
El presidente del Parlamento deposita primero su voto en el ánfora, seguido por los demás miembros de la Mesa y los escrutadores. Luego votan los congresistas en orden alfabético.
Concluida la votación, el presidente realiza el escrutinio voto por voto. Gana quien obtenga mayoría simple. Si ningún candidato la alcanza, se realiza una segunda vuelta entre los dos más votados, proclamándose ganador el que sume más votos.

Los candidatos presidenciales peruanos toman distancia
La incertidumbre sobre quién ocupará el Palacio de Gobierno generó reacciones en cadena entre los aspirantes a la presidencia en las elecciones del 12 de abril.
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Alfonso López Chau, de Ahora Nación, exigió que “el próximo presidente del Congreso garantice el proceso electoral con imparcialidad, transparencia y sentido de Estado”, y describió la última década peruana como una marcada por “la degradación política” y “congresos dominados por intereses particulares”. Otras noticias: Los 12 meses de Boluarte que remecieron el prestigio de la Cancillería peruana
Mario Vizcarra, hermano del expresidente encarcelado Martín Vizcarra y candidato por Perú Primero, fue más contundente: “Este Congreso, manejado por un pacto mafioso, no busca un presidente: busca un cómplice”. Y advirtió: “El próximo será nuevamente su alfil. ¡No bajemos la guardia!”.
Mesías Guevara, del Partido Morado, trazó una línea directa entre la crisis actual y el momento en que, a su juicio, todo empezó: “La crisis se inició en 2016 con la pataleta de Keiko Fujimori al no aceptar el triunfo de Pedro Pablo Kuczynski. Hoy sacan a Jerí y pondrán a otro Jerí, a su imagen y semejanza”.

Fiorella Molinelli, de Fuerza y Libertad, apuntó contra Fujimori por otra razón: la consideró “la gran perdedora” por haber defendido a Jerí hasta el final. “Perú no quiere más impunidad ni arreglos bajo la mesa”, sentenció.
Enrique Valderrama, del histórico Partido Aprista Peruano, calificó al destituido mandatario de “claramente inmoral, gestor de intereses, digno representante de la coalición que gobierna el país desde el Parlamento, manchada por la corrupción”, aunque añadió que “nada catastrófico pasará” con su salida.
Vladimir Cerrón, líder de Perú Libre y él mismo candidato presidencial, atribuyó la crisis a causas estructurales: “La altísima rotación presidencial y el transfuguismo parlamentario son signos inequívocos de una democracia neoliberal fallida”.
Con Jerí fuera y cuatro aspirantes en liza, Perú aguarda esta tarde una nueva vuelta de tuerca en la crisis política más prolongada de su historia reciente. El país habrá tenido ocho presidentes en una década si se concreta la elección prevista para este miércoles. El siguiente gobernante interino tendrá una sola misión: entregar el mando el 28 de julio con las elecciones intactas.

















