Irán responde con advertencias mientras crece el temor a un conflicto de gran escala.

La tensión entre Estados Unidos e Irán llegó este martes a uno de sus puntos más críticos desde el inicio del conflicto armado en Medio Oriente. A pocas horas de que venciera el ultimátum impuesto por el presidente Donald Trump para la reapertura del estratégico estrecho de Ormuz, aviones de combate y buques estadounidenses e israelíes atacaron la isla iraní de Jarg, la principal terminal petrolera del país persa, por donde transita el 90 % de sus exportaciones de crudo.
Las explosiones fueron reportadas en múltiples puntos del enclave energético, aunque las autoridades iraníes no precisaron el alcance de los daños en sus depósitos de combustible y terminales de carga.
Según fuentes oficiales estadounidenses, citadas por la cadena Fox, los bombardeos alcanzaron búnkeres, estaciones de radar y depósitos de munición en la isla, y se realizaron exclusivamente mediante ataques aéreos, sin despliegue de tropas en tierra. Además: Trump amenaza a Irán con ataques totales y no descarta enviar tropas terrestres

Washington confirmó haber golpeado “docenas” de objetivos militares en Jarg, acción que se enmarca en la ofensiva que Estados Unidos e Israel lanzaron hace más de un mes contra Irán, en la que perdieron la vida el líder supremo Alí Jameneí —relevado por su hijo Mojtabá Jameneí—, gran parte de la cúpula militar iraní, la Guardia Revolucionaria y miembros de Hézbola.
Las palabras de Trump que encendieron todas las alarmas
En medio de los bombardeos, el mandatario republicano publicó un mensaje en su red Truth Social con un tono que mezcló advertencia apocalíptica con cierto optimismo calculado. Afirmó que “esta noche morirá toda una civilización, para no volver jamás”, aunque aclaró de inmediato que no deseaba ese desenlace.
En el mismo mensaje, Trump aludió a lo que describió como un “cambio de régimen completo y total” en Irán, donde, según él, ahora prevalecen “mentes diferentes, más inteligentes y menos radicalizadas”, lo que abre, a su juicio, la posibilidad de que ocurra “algo revolucionariamente maravilloso”. Siga informado: EE.UU. e Israel golpean el corazón energético de Irán: Bombardeos masivos contra complejos petroquímicos

El presidente también recordó que los 47 años transcurridos desde la instauración de la República Islámica, marcados, según él, por la “extorsión, corrupción y muerte”, estaban llegando a su fin.
La hora límite fijada por Trump era las 20:00, hora de Washington, del martes, equivalente a las 00:00 GMT del miércoles. De no reabrirse el estrecho, el mandatario amenazó con destruir puentes y centrales eléctricas en todo el territorio iraní.
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El día anterior había señalado que creía que Teherán negociaba “de buena fe” y que a los iraníes “les gustaría llegar a un acuerdo”, pero advirtió que la propuesta de paz presentada por Irán “no era suficientemente buena”. Además: Trump recuerda a Irán que tiene 48 horas para cerrar un acuerdo o “desatará el infierno”

Irán amenaza con llevar su respuesta más allá de la región
Frente a las advertencias de Washington, la Guardia Revolucionaria iraní respondió con un comunicado de tono igualmente amenazante. El cuerpo de élite militar advirtió que, si el Ejército estadounidense cruzaba las “líneas rojas” atacando infraestructura civil, su respuesta iría “más allá de la región”.
El organismo señaló que, hasta ahora, había mantenido “una gran contención” al abstenerse de atacar instalaciones civiles en países del Golfo Pérsico aliados de Estados Unidos, pero que todas esas consideraciones habían sido “eliminadas”. Le puede interesar: Fuerzas de Israel confirman la muerte de Jamshid Eshaqi y mandos estratégicos en Teherán

La Guardia también advirtió que actuaría contra infraestructuras de Estados Unidos y sus socios de tal manera que estos quedarían “privados durante años del petróleo y el gas de la región”.
Estas declaraciones contrastan con el hecho de que Irán ya había lanzado misiles y drones contra industrias y zonas civiles en países árabes del Golfo como represalia por los ataques recibidos de Israel y Estados Unidos.
Desde el inicio del conflicto, Teherán ha bloqueado el tránsito por el estrecho de Ormuz, por donde pasa el 20 % del petróleo mundial, permitiendo el paso únicamente a embarcaciones de naciones consideradas aliadas, lo que ha generado un alza sostenida en los precios del crudo y de otros productos a nivel global.


















