La Policía cruceña confirma que la estructura criminal del capo uruguayo se divide en facciones tras su entrega a la justicia estadounidense hoy.

Publicado por: Redacción Vanguardia
La madrugada de este sábado en Santa Cruz se tiñó de violencia con un crimen que parece ser el eco de una guerra interna. Un ciudadano colombiano fue acribillado a tiros al salir de una discoteca, en lo que la Policía boliviana califica como un violento ajuste de cuentas. El trasfondo detrás de los disparos no es menor: una fractura en la estructura criminal que alguna vez lideró el uruguayo Sebastián Marset.
Según el informe del coronel David Gómez, comandante departamental de la Policía, el ataque fue ejecutado con precisión por dos hombres a bordo de una motocicleta. La víctima no tuvo oportunidad de reacción frente a los proyectiles que terminaron con su vida en plena vía pública.
Una organización fracturada tras la captura de su líder
La principal hipótesis de las autoridades apunta a una crisis de liderazgo. Desde que Sebastián Marset fue capturado el pasado 13 de marzo y posteriormente entregado a Estados Unidos para enfrentar cargos por narcotráfico y lavado de dinero, su organización ha dejado de ser un bloque sólido. “La organización de Marset se ha ido fraccionando en varios grupos; la pugna es por el poder”, explicó Gómez al analizar el escenario actual en Santa Cruz.
Este fraccionamiento ha convertido a la ciudad en el escenario de una disputa silenciosa pero letal, donde diversas facciones intentan reclamar el terreno que quedó vacío tras la extradición del capo uruguayo.
#MUNDO | Un ciudadano colombiano fue asesinado a tiros este sábado en la ciudad boliviana de Santa Cruz en un supuesto ajuste de cuentas relacionado con una "pugna" de poder en la organización que manejaba el presunto narcotraficante uruguayo Sebastián Marset, informó la Policía.…
— ÚltimaHoraCaracol (@UltimaHoraCR) May 2, 2026
Una ola de detenciones en busca del control territorial
El asesinato del ciudadano colombiano no es un hecho aislado. La Policía vincula este crimen con otros episodios de violencia ocurridos en las últimas semanas. Las investigaciones sugieren que la caída de Marset desató una “limpieza” interna o una redistribución de fuerzas que involucra a redes nacionales e internacionales del crimen organizado.
De hecho, esta misma semana se confirmó que al menos una treintena de personas han sido capturadas por su presunta vinculación en estas disputas por el control del grupo. Entre los detenidos figuran ciudadanos de nacionalidad boliviana, brasileña, colombiana y venezolana, lo que confirma el carácter transnacional de la organización y la ferocidad con la que se pelean los restos de un imperio que hoy se desmorona desde adentro.
















