El estrecho de Ormuz, la presión internacional y el papel de la Unión Europea siguen marcando el pulso de una negociación incierta.

Las negociaciones entre Washington y Teherán avanzan entre señales contradictorias, posturas endurecidas y mensajes que complican cualquier pronóstico optimista.
Mientras ambas partes reconocen progresos en las conversaciones, las condiciones que cada gobierno impone al posible acuerdo revelan que el camino hacia un entendimiento duradero está lleno de obstáculos.
El presidente estadounidense Donald Trump fue enfático este lunes al fijar su postura frente a un eventual pacto con Irán. A través de un mensaje en sus redes sociales, el mandatario republicano dejó en claro que solo estará dispuesto a firmar un acuerdo que sea, en sus propias palabras, grande y significativo, y que en ningún caso repetirá lo que calificó como el desastre del Plan de Acción Integral Conjunto, el pacto nuclear negociado en 2015 por la administración del entonces presidente Barack Obama.
Para Trump, ese acuerdo representó un camino directo y abierto para que Irán avanzara hacia el desarrollo de armas nucleares. El propio Washington lo abandonó unilateralmente en 2018, durante el primer mandato del actual presidente.
Trump también aprovechó la oportunidad para arremeter contra los demócratas que, según dijo, critican cada uno de sus logros sin conocer los detalles de lo que se negocia con Teherán. En paralelo, advirtió que no firmará ningún acuerdo de manera apresurada, pues ambas partes deben tomarse el tiempo necesario para hacer las cosas bien. Además: El estrecho de Ormuz volvería a abrirse: Trump revela detalles de negociación con Irán

Irán marca sus propias líneas rojas en las negociaciones
Desde el lado iraní, el panorama no luce más sencillo. El gobierno del presidente Masud Pezeshkian dejó claro que cualquier acuerdo que se logre deberá contar con el visto bueno del líder supremo del país, Mojtaba Jamenei, y que Irán no renunciará a su derecho a desarrollar tecnología nuclear.
Pezeshkian fue enfático al señalar que la República Islámica no se rendirá ante presiones ni demandas excesivas bajo ningún concepto.
El portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Esmaeil Baqaei, reconoció que se han alcanzado conclusiones sobre gran parte de los asuntos en discusión, aunque subrayó que nadie puede afirmar que la firma de un acuerdo sea inminente. Lea también: Irán y Estados Unidos avanzan en negociaciones, pero chocan por programa nuclear
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Baqaei atribuyó los avances a múltiples semanas de conversaciones mediadas por Pakistán, país que acogió el primer encuentro cara a cara entre delegaciones de ambas naciones tras el acuerdo de alto el fuego pactado el 8 de abril y prorrogado desde entonces sin fecha límite.
El funcionario iraní fue cauteloso al señalar que Estados Unidos ha mostrado ciertas dudas durante las últimas horas y advirtió que enfrentar puntos de vista contradictorios dificulta cualquier proceso negociador.
Agregó, además, que un cese de hostilidades en todos los frentes, incluido el Líbano, será un elemento indispensable en cualquier entendimiento final. Por ahora, descartó que haya planes para el desplazamiento de una delegación iraní a Pakistán. Siga informado: Estados Unidos e Irán acercan posiciones y podrían anunciar acuerdos en los próximos días

El estrecho de Ormuz y las tensiones diplomáticas con la UE
En su intervención, Baqaei también abordó la situación en el estratégico estrecho de Ormuz, una de las vías marítimas más importantes del mundo para el tránsito de hidrocarburos.
El portavoz señaló que las acciones de Irán en esa zona buscan proteger la seguridad de los países costeros y no tienen como objetivo cobrar peajes ni ejercer un control arbitrario sobre el tráfico.
Defendió que la inestabilidad actual en el estrecho fue causada por la agresión militar de Estados Unidos y recalcó que Irán y Omán trabajan en un protocolo para garantizar el paso seguro de embarcaciones.

El funcionario iraní también dirigió críticas hacia la Unión Europea, a la que responsabilizó, al menos en parte, de los problemas que enfrenta la comunidad internacional en Oriente Próximo.
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Según Baqaei, si el bloque europeo hubiera adoptado una postura más firme frente a las acciones de Washington y de lo que denominó el régimen sionista, muchas de las tensiones actuales podrían haberse evitado.
Frente a las publicaciones en redes sociales de Trump, incluida una en la que Irán aparece en un mapa con la bandera estadounidense, el portavoz prefirió no entrar en polémicas.
Las amenazas y las caricaturas, señaló, son parte de la política en otras partes del mundo, pero Teherán tiene asuntos más importantes en los que concentrar su atención.

















