Violentas protestas antiinmigración sacuden Irlanda del Norte tras el ataque de un ciudadano sudanés a un civil. El Gobierno británico y líderes locales exigen calma ante la interferencia de figuras de extrema derecha en redes sociales.

Publicado por: Redacción Mundo
Los disturbios antiinmigración han vuelto a sacudir con fuerza a la provincia británica de Irlanda del Norte. La chispa que reavivó el conflicto fue el brutal apuñalamiento cometido esta semana en Belfast por Hadi Alodid, un ciudadano sudanés de 30 años, un reflejo de la profunda tensión racial que afecta a todo el Reino Unido debido al avance de la ultraderecha.
Durante la pasada noche, la capital norirlandesa fue escenario de incendios de autos, autobuses y viviendas pertenecientes a extranjeros, lo que obligó a familias enteras a abandonar sus hogares.
La ola de violencia se desató a pesar de que, horas antes, los principales partidos de la región (nacionalistas y unionistas) emitieron un inusual comunicado conjunto pidiendo calma a la población. Además: Video| Se registran fuertes disturbios en el edificio de la Ópera en La Haya

El origen del conflicto en Belfast
El detonante de la crisis ocurrió el pasado lunes por la noche en el norte de Belfast, cuando Hadi Alodid, un ciudadano sudanés de 30 años, y solicitante de asilo, acuchilló sin motivo aparente a Stephen Ogilvie, de aproximadamente 40 años. Se recomienda: Tensión en España: tres noches de disturbios y miedo tras agresión a un anciano
Según reportes de la Policía norirlandesa (PSNI), Ogilvie se encuentra hospitalizado con heridas graves en el cuello y la espalda, y ha perdido el ojo izquierdo.
Al poco tiempo del ataque, se viralizaron en internet imágenes de alta sensibilidad donde se observaba al agresor intentando decapitar a la víctima.

La interferencia de la extrema derecha y Elon Musk en ola de violencia en Belfast
El incidente fue capitalizado rápidamente por activistas de extrema derecha. El extremista inglés Tommy Robinson convocó a manifestaciones masivas a través de su cuenta en la red social X (antes Twitter): “Todo el Reino Unido se echa a las calles esta tarde (...) después de un nuevo ataque de los invasores contra nuestro pueblo”, publicó Robinson.
El mensaje cobró un alcance masivo al ser retuiteado por el propio dueño de la plataforma, el magnate Elon Musk. La publicación incluía convocatorias en localidades de Inglaterra, Escocia, Gales e Irlanda del Norte, entre ellas Ballymena, escenario que el año pasado ya vivió violentos ataques hacia minorías étnicas.
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Este miércoles, 10 de junio, el acusado Hadi Alodid compareció por videoconferencia ante un tribunal de Belfast. Se le imputan cargos de intento de asesinato mediante apuñalamiento, amenazas de muerte a terceros y posesión de arma blanca con fines homicidas.
El juez Steven Keown le denegó la libertad bajo fianza, argumentando que los riesgos de que se intensifiquen los disturbios raciales en la región son “demasiado grandes”. Por su parte, la policía ya reportó la detención de un hombre de 39 años vinculado a los desórdenes y anticipa más arrestos.

Reacciones de la violencia antiinmigrante en Belfast
La ministra de Justicia de Irlanda del Norte, Naomi Long, denunció la manipulación externa de la tragedia: “Me preocupa que personas que ayer tenían dificultades para encontrar Belfast en un mapa, ahora estén en internet compartiendo mensajes de incitación a la violencia, utilizando el miedo genuino de la gente para convertir esto en una protesta racista”. Se recomienda: España: crece el discurso de odio y la violencia contra inmigrantes en Torre Pacheco
Asimismo, el primer ministro del Reino Unido, Keir Starmer, calificó los disturbios de “inaceptables” y enfatizó que el Gobierno británico no tolerará la violencia contra las personas “por su origen”, tras coordinar acciones de contingencia con las autoridades norirlandesas para priorizar el retorno a la calma.
Por su parte, el secretario de Estado del Reino Unido para Irlanda del Norte, Hilary Benn, condenó a los “matones enmascarados” tras la noche de violencia antiinmigrante en Belfast, en la que viviendas fueron incendiadas frente a sus propietarios y decenas de vehículos fueron quemados.
















