La alianza con SLB y los cambios en la legislación energética marcan una nueva etapa para el sector petrolero venezolano.

El sector energético de Venezuela atraviesa una transformación acelerada que combina cifras de producción en ascenso, nuevas alianzas tecnológicas con empresas transnacionales y un giro estratégico en su modelo de gestión de los hidrocarburos, todo ello en el marco de un reordenamiento político sin precedentes en el país suramericano.
La Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) reveló este jueves, en su más reciente informe, que Venezuela produjo en mayo un promedio de 1.179.000 barriles diarios de crudo, lo que representa un incremento del 3,79 % frente a abril, cuando el indicador se ubicó en 1.136.000 barriles por día.
Ese mes también había registrado un alza del 3,74 % respecto de marzo, que cerró con 1.095.000 barriles diarios.La tendencia es aún más llamativa si se observa el comportamiento desde comienzos del año. Siga leyendo: La producción petrolera de Venezuela crece 22,9 % en cuatro meses, según la OPEP

En enero, la producción se situaba en 924.000 barriles diarios, en momentos en que Estados Unidos mantenía un bloqueo sobre los buques petroleros que entraban y salían de Venezuela y capturaba y deponía al expresidente Nicolás Maduro en Caracas.
Desde entonces y hasta mayo, la producción ha crecido un 27,6 %, lo que posiciona al país como uno de los casos de mayor expansión petrolera dentro del bloque. Además: Delcy Rodríguez crea un nuevo viceministerio en Venezuela

Una nueva ley y una alianza estratégica con SLB marcan el rumbo
Semanas después de la detención de Maduro, el Parlamento venezolano, de mayoría chavista, aprobó por unanimidad una reforma a la ley de hidrocarburos impulsada por la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, orientada a incentivar la inversión extranjera.
Analistas interpretaron la medida como el desmantelamiento del legado del fallecido presidente Hugo Chávez, quien en 2001 y, posteriormente, en 2006, había reformado la legislación para elevar la participación y el control estatal sobre la actividad petrolera.
En ese contexto de apertura, Venezuela y la transnacional tecnológica SLB, anteriormente conocida como Schlumberger, firmaron este miércoles, en el Palacio de Miraflores, un memorando de entendimiento para explorar oportunidades de cooperación en servicios petroleros y de gas con tecnología de vanguardia. Además: Cinco meses sin Maduro: Venezuela sigue atrapada en la incertidumbre política y la asfixia económica
Publicidad

El documento fue suscrito por el director ejecutivo de SLB, Olivier Le Peuch, y el presidente de Petróleos de Venezuela (PDVSA), Héctor Obregón, quien aclaró que se trata de acuerdos preparatorios y expresó su expectativa de alcanzar próximamente un acuerdo definitivo.
Le Peuch señaló que es un honor reinvertir a gran escala en Venezuela y respaldarse en PDVSA, y destacó las posibilidades de generar excelencia en producción, perforación y colaboraciones digitales, incluido el uso de inteligencia artificial.
En declaraciones dadas indicó que “Juntos podemos construir algo único para el país, para la industria y para el mundo, que puede desbloquear el valor de sus reservas y atraer más inversión, más tecnología y más desarrollo”, afirmó el ejecutivo francés durante el acto transmitido por el canal estatal Venezolana de Televisión. Siga informado: Colombianos vuelve a votar en Venezuela tras ocho años de ruptura diplomática

La alianza se extiende también al sector minero, abierto a la inversión privada y extranjera mediante la nueva Ley de Minas aprobada en abril por el Parlamento.
Rodríguez, quien encabezó el acto, dijo confiar en que el memorando sea el inicio de un gran camino de cooperación y subrayó que las nuevas tecnologías que llevará SLB al país tendrán un alto impacto en la exploración y la producción. Además: Venezuela liberó a ocho militares presos por el caso paracaidistas tras casi 10 años
Washington y Caracas, más cerca en materia energética
El acercamiento entre Venezuela y las empresas occidentales no es casual ni reciente. En febrero pasado, el secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, viajó a Caracas y estableció con Rodríguez una asociación energética a largo plazo.
Esa misma semana, la mandataria encargada regresó de una gira por la India y Turquía, países con los que Venezuela mantiene estrechos lazos desde hace años, lo que evidencia una diplomacia energética activa en múltiples frentes.
Publicidad

El panorama contrasta con el del resto de la OPEP, cuya producción total en mayo alcanzó un promedio de 18,82 millones de barriles diarios, unos 9,8 millones menos que en febrero, antes de que estallara la guerra con Irán y se bloqueara el estrecho de Ormuz.
Mientras el cartel enfrenta una contracción significativa, Venezuela emerge como uno de los pocos miembros con producción en franco ascenso, respaldada por una apertura institucional que Rodríguez describe como un nuevo momento para el país, impulsado por los estrechos acercamientos con Washington y la llegada de capital e inversión internacional al sector estratégico de los hidrocarburos.













