El aterrizaje fue posible por una autorización especial de Washington y no supone el regreso de los vuelos internacionales a la normalidad.

Cuando amaneció este jueves en la capital de Irán, las pistas del Aeropuerto Internacional Imán Jomeiní llevaban meses acostumbradas a una quietud poco habitual. Casi nada se movía allí que no llevara los colores de la bandera local.
Sin embargo, a primera hora de la mañana, un avión de pasajeros procedente de otro país se acercó a la terminal, tocó pista y, en cuestión de minutos, se convirtió en noticia dentro y fuera de la República Islámica. Además: Egipto busca abrir una vía diplomática entre Estados Unidos e Irán
Un primer vuelo con sello iraquí
La aeronave pertenecía a Iraqi Airways y había despegado de Nayaf, una ciudad del país vecino. Fue la cadena estatal iraní Press TV la que informó del arribo, que marca un hecho inédito desde que estalló el conflicto con Estados Unidos.
Se trata del primer vuelo de una compañía internacional que aterriza en territorio persa desde el inicio de la guerra, en un momento en que Washington intenta, además, imponer un bloqueo aéreo contra Teherán.
Según indicó el medio oficial, el vuelo fue el primer servicio aéreo de una aerolínea extranjera con destino a Irán tras la suspensión de las conexiones internacionales durante lo que allí llaman la guerra de los 40 días. Además: Cantó sin hiyab y fue condenada a 74 latigazos: el caso de Parastoo Ahmadi en Irán
✈️ International flights to Iran have resumed
— شهر فرودگاهی امام خمینی(ره) | IKAC (@IKAC_ir) October 8, 2026
The first flight operated by Iraqi Airways after several months of suspension landed at Imam Khomeini International Airport in Tehran at 7:30 a.m. today, Thursday, October 8, 2026 pic.twitter.com/VEtxlBJJ5D
Un permiso especial detrás del aterrizaje
Detrás de la escena hay una excepción diplomática. La reanudación de las rutas de Iraqi Airways hacia Irán fue posible gracias a una autorización especial que Estados Unidos concedió a Irak a finales de septiembre, justo después de que entraran en vigor las sanciones estadounidenses contra el sector aéreo iraní.
Por eso, el aterrizaje de este jueves no significa que los vuelos internacionales vuelvan a la normalidad en general.
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Nayaf tampoco es un destino cualquiera. Es una de las ciudades sagradas más importantes del chiismo, pues alberga el santuario del imán Ali, el primero de esta rama del islam, y cada año recibe a millones de peregrinos iraníes.
Irak había suspendido en un principio los vuelos de las aerolíneas con Irán, pero más tarde los retomó gracias a la exención de Washington para esa ciudad. Lea también: Yemen vuelve a atacar a Arabia Saudita y aumenta la tensión en Oriente Medio

Una guerra que vació los cielos
Todo comenzó el 28 de febrero, cuando Estados Unidos e Israel lanzaron la ofensiva contra Irán. Desde entonces, compañías como la propia Iraqi Airways, Turkish Airlines y Qatar Airways, entre otras, dejaron de operar hacia el país persa.
Aunque hoy las hostilidades se reducen a esporádicos choques en el estrecho de Ormuz, ninguna aerolínea internacional se había atrevido a regresar hasta ahora. Además: Escala la tensión en Oriente Medio tras ataques que golpearon a varios países del Golfo
Sanciones, precios altos y un país más aislado
El panorama se complicó aún más con las nuevas sanciones de Washington contra 27 aerolíneas iraníes, acompañadas de la amenaza de castigar a empresas de terceros países que les presten servicios.
Tras su entrada en vigor, Turkmenistán, Azerbaiyán, Emiratos Árabes Unidos, Georgia y Omán suspendieron las operaciones de las compañías aéreas de Irán.
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Aun así, las aerolíneas iraníes siguen volando hacia Turquía, Pakistán, Rusia y China, entre otros destinos. El costo, no obstante, se ha disparado en algunas rutas, como la de Estambul, uno de los principales puntos de salida para quienes dejan el país.
Las medidas hacen parte de la operación denominada Paria Económico, con la que Washington busca aislar financieramente a Teherán y tratar de doblegarlo en la guerra iniciada el 28 de febrero.
A ello se suma el bloqueo a puertos y buques iraníes, que completa un cerco cada vez más estrecho. En ese contexto, el vuelo de Nayaf es apenas una rendija, pero una que Irán no tardó en mostrar al mundo.

















