La nueva escalada entre los hutíes y Arabia Saudí aumenta la presión sobre una región marcada por la guerra, el petróleo y las rutas marítimas estratégicas.

Un solo fin de semana bastó para que Oriente Medio volviera a temblar. Entre misiles interceptados sobre la capital saudí, ataques contra instalaciones petroleras en el mar Rojo y un comunicado urgente desde El Cairo, la región vivió horas de máxima tensión que reavivan los temores de un conflicto que lleva años latente entre Yemen y su vecino más poderoso.
La Liga Árabe, integrada por 22 países, calificó este domingo como una escalada peligrosa para el convulso Oriente Medio los recientes ataques de los rebeldes hutíes de Yemen contra Arabia Saudí.
La advertencia llega en medio de las tensiones derivadas de la guerra con Irán, el cierre del estrecho de Ormuz y las crecientes restricciones sobre las exportaciones de energía en toda la región. Además: Acuerdo nuclear entre Arabia Saudita y Estados Unidos aumenta la tensión en Medio Oriente

Un ataque que reactiva la alarma regional
En un comunicado difundido desde El Cairo, la organización panárabe sostuvo que la continuación de estos ataques representa una escalada peligrosa e inaceptable, capaz de aumentar la tensión y poner en peligro la seguridad y la estabilidad de la región.
La Liga Árabe también reiteró su plena solidaridad con Riad y su respaldo a las medidas que adopte el reino para proteger su seguridad, su soberanía y la vida de sus ciudadanos y residentes, al subrayar que la seguridad saudí forma parte integral de la seguridad nacional árabe.
La condena se produjo horas después de que los hutíes, respaldados por Irán, aseguraran haber atacado con misiles balísticos y de impacto preciso la capital saudí, además de instalaciones de la petrolera estatal Aramco en el puerto de Yanbu, sobre el mar Rojo, un punto clave para las exportaciones de crudo saudí ante las restricciones en el estrecho de Ormuz. Lea también: Escala la tensión en Oriente Medio tras ataques que golpearon a varios países del Golfo

Arabia Saudí confirmó que interceptó y destruyó un misil lanzado contra Riad, aunque no se pronunció sobre los presuntos ataques contra Yanbu.
Publicidad
De confirmarse, se trataría del segundo golpe grave en menos de dos semanas contra el oleoducto Este-Oeste, que había quedado fuera de servicio tras un ataque previo con drones atribuido a milicias iraquíes.
Por ese oleoducto, Arabia Saudí puede transportar cerca de siete millones de barriles diarios de crudo, lo que explica la magnitud de la preocupación en los mercados energéticos globales.
Los hutíes advirtieron que mantendrán sus ataques y el bloqueo marítimo impuesto a los buques saudíes en el mar Rojo hasta que Riad detenga sus bombardeos aéreos contra sus posiciones, en apoyo al Gobierno yemení reconocido internacionalmente. Siga informado: Trump ordena bombardear a Irán a “niveles nunca vistos”

Quiénes son los hutíes y por qué preocupan tanto
El avance de los hutíes en las últimas semanas ha sido tan rápido como inesperado. El grupo, respaldado por Irán, ha logrado importantes avances en la costa del mar Rojo, incluida la toma de zonas estratégicas, mientras busca ampliar su influencia hacia el estrecho de Bab al Mandeb, paso clave para el comercio marítimo mundial y para el petróleo que sale del Golfo hacia Europa y Estados Unidos.
La tensión escaló aún más después de que una coalición liderada por Arabia Saudita asegurara haber interceptado un dron hutí cerca de La Meca, hecho calificado por su portavoz como un acto vergonzoso y condenado por la Organización para la Cooperación Islámica como una transgresión inaceptable.
Los hutíes negaron esa acusación y responsabilizaron a Riad de difundir información falsa para desestabilizar las realciones. Lea también: El multitudinario adiós a Alí Jameneí en Irak marca un nuevo capítulo tras la guerra con Irán
Publicidad

Conocidos oficialmente como Ansar Allah, los hutíes son un movimiento chiita zaidí que controla gran parte del norte y noroeste de Yemen, incluida la capital, Saná, desde donde ejerce una administración de facto señalada por organismos internacionales de restringir libertades.
Surgido en la década de 1990, el grupo tomó las armas contra el entonces presidente Alí Abdalá Salé, se sumó después a la Primavera Árabe y terminó tomando el poder en 2015, lo que desató una intervención militar liderada por Arabia Saudí que ha dejado alrededor de 150.000 muertos.
Pese a una tregua alcanzada a finales de 2022, los hutíes conservan el control de amplias zonas del país y mantienen estrechos vínculos con Irán y con Hezbolá, de quien han recibido entrenamiento militar desde 2014, según el Centro de Lucha contra el Terrorismo. Además: Trump llega a la cumbre de la OTAN con un duro mensaje que sacude a los aliados europeos
Occidente y Arabia Saudí acusan a Teherán de suministrarles misiles y drones, en violación del embargo de armas impuesto por la ONU sobre Yemen, algo que Irán niega de forma reiterada.
Publicidad
Con un arsenal cada vez más sofisticado y avances hacia una de las rutas marítimas más sensibles del planeta, el pulso entre los hutíes y Riad vuelve a poner en vilo tanto la estabilidad regional como el mercado global de energía.

















