El sospechoso, de 24 años, tenía permisos para portar armas y fue detenido tras disparar contra transeúntes y agentes. Las autoridades también investigan su posible relación con una organización.

El domingo, la plaza del Mercado de Cracovia no tenía terrazas llenas ni grupos de turistas con cámaras al cuello. Solo había cintas, vallas y un silencio extraño en uno de los lugares más visitados de Polonia, donde un día antes había comenzado una tragedia que todavía nadie lograba explicar del todo.
Durante toda la noche, decenas de fiscales y peritos trabajaron sin descanso para reconstruir cada minuto de lo ocurrido. Entre tanto, los hospitales mantenían la respiración contenida a la espera de los partes médicos, mientras las familias de las víctimas empezaban a conocer los nombres que nadie quería escuchar.
Con las primeras luces del día llegó el anuncio que cambió el rumbo del caso. La Fiscalía Nacional de Polonia confirmó que el tiroteo se investiga como un delito de carácter terrorista y que los hallazgos en la vivienda del sospechoso elevan a nueve el número de muertos vinculados con la investigación. Además: Tiroteo en Polonia: seis muertos, turistas que abandonan la ciudad y una investigación que apunta a un crimen familiar

Una investigación que ya suma nueve muertes
La pesquisa quedó en manos de un fiscal de la sección de Cracovia de la Fiscalía Nacional. Abarca el asesinato de seis personas —cuatro mujeres y dos hombres de entre 32 y 61 años— y el intento de homicidio de muchas otras, entre ellas varios policías.
Según el gobernador de Pequeña Polonia, Krzysztof Jan Klęczar, cuatro de los fallecidos son polacos, uno es británico y otra víctima es extranjera. Un reporte de EFE habla de un británico de 32 años y de una austríaca de 51.
A esas seis muertes se suman las de los padres y la hermana del atacante, de 53, 52 y 21 años, respectivamente, quienes fueron hallados con heridas de bala en su casa de Ostrowiec Świętokrzyski, a unos 110 kilómetros de Cracovia.
Un dron de la Policía localizó los cuerpos el sábado por la noche, después de evacuar el edificio ante la posible presencia de armas.
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Según la Fiscalía, las pruebas indican que ambos hechos fueron cometidos por la misma persona. Las autopsias comenzarán el lunes y ese mismo día se decidirá qué medidas se adoptan contra el sospechoso, siempre que sobreviva. Lea también: Francia decreta toques de queda tras los saqueos y disturbios en París

El joven que no llamaba la atención
Los medios polacos identifican al sospechoso como Michał Oksiński, de 24 años, aunque las autoridades no lo han divulgado oficialmente, su nombre ni su perfil. Se sabe que actuaba solo, que no tenía antecedentes penales, que contaba con permisos de armas y que no pertenecía a las Fuerzas Armadas, a pesar de su ropa de estilo militar.
El ministro del Interior, Marcin Kierwiński, dijo que se constató su pertenencia a una organización, aunque no precisó si esta es de carácter político.
Sus vecinos lo describen como un hombre tranquilo y de pocas palabras. Se había formado como tornero y frecuentaba campos de tiro. Su hermana estudiaba pintura en la Academia de Bellas Artes de Cracovia, su padre era electricista y su madre trabajaba en un supermercado, según Gazeta Wyborcza.
El club de tiro Świt aseguró que el joven no recibió allí formación en tiro dinámico, táctico ni de combate, y que colabora con la investigación.
En el apartamento familiar se encontraron siete armas de fuego y una cantidad considerable de munición. Sumadas a las halladas en Cracovia, dan un total de once, la misma cifra de armas para las que él y su padre tenían licencia. Sin embargo, el atacante solo tenía permiso para dos. Además: España busca recuperar el diálogo iberoamericano con una cumbre marcada por ausencias
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Dos agentes que evitaron una tragedia mayor
Los suboficiales Jakub Kulik y Artur Morański persiguieron al tirador, lo abatieron y lo detuvieron. El primer ministro, Donald Tusk, los calificó de verdaderos héroes porque probablemente salvaron muchas vidas, sin importar el riesgo de perder las suyas.
Ambos despertaron del coma inducido tras ser operados, aunque uno sigue en estado grave y la Policía pidió donaciones de sangre.
Entre los heridos hay 11 polacos y cinco extranjeros, entre ellos una portuguesa y una rusa. Catorce están estables, uno se encuentra grave y el atacante permanece en estado crítico tras varias cirugías.
La respuesta fue rápida. Intervinieron 1.146 policías y 24 dotaciones de bomberos, con 62 profesionales. Hubo 40 llamadas al centro de emergencias; la Policía llegó en menos de dos minutos y las primeras ambulancias, en cuatro. Siga informado: Protestas estudiantiles sacuden Francia y ponen presión sobre el Gobierno de Macron
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Un centro histórico vacío y turistas en shock
El domingo comenzaron dos días de luto nacional. Los restaurantes y comercios permanecían cerrados por razones de seguridad y varios autobuses esperaban a turistas que decidieron acortar su viaje.
Carlos, un joven canario, dijo que, con el centro cerrado, no tenía sentido quedarse. Ian, un dentista irlandés, lamentó que ya no haya lugares completamente seguros en Europa.
Małgorzata, cuya hija vende rosquillas típicas en la zona, aseguró que jamás imaginó algo así en una ciudad tranquila. La plaza seguirá cerrada mientras siete fiscales aseguran las pruebas y más de 100 testigos se han presentado a declarar.
El papa León XIV expresó su profundo pesar en un telegrama y pidió seguir buscando la paz. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, publicó la imagen de las banderas a media asta frente al edificio Berlaymont y escribió que Europa es más fuerte que el odio y el extremismo. Roberta Metsola, presidenta del Parlamento Europeo, calificó a Cracovia como una ciudad indomable.
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Con Información de EFE

















