Un hallazgo histórico en el Bosque Petrificado de Arizona revela el fósil del pterosaurio más antiguo descubierto en Norteamérica. El reptil alado, de apenas el tamaño de una gaviota, convivió con cocodrilos primitivos, tortugas con púas y peces acorazados durante el Triásico, hace más de 200 millones de años.

Publicado por: A.C.
Un equipo de paleontólogos ha descubierto el pterosaurio más antiguo conocido de Norteamérica, un reptil alado que vivió hace 209 millones de años en lo que hoy es el Parque Nacional del Bosque Petrificado, en Arizona. Además: Esta es la nueva especie de dinosaurio herbívoro con cuernos gigantes descubierta en EE.UU.
El hallazgo, publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences, ayuda a llenar un vacío en el registro fósil del período Triásico.
Un hallazgo inesperado
El descubrimiento se produjo durante una excavación iniciada hace 14 años en busca de antepasados de mamíferos. Sin embargo, el equipo liderado por el paleontólogo Ben Kligman, del Museo Nacional de Historia Natural del Smithsonian, encontró una mandíbula fosilizada que pertenecería a un nuevo tipo de pterosaurio.
El pterosaurio del Triásico: Eotephradactylus mcintireae
La especie, bautizada como Eotephradactylus mcintireae, significa “diosa del amanecer con alas de ceniza”. Medía lo suficiente como para posarse en el hombro de una persona y probablemente se alimentaba de peces. Este reptil fue uno de los primeros vertebrados capaces de vuelo propulsado.

Un ecosistema de transición
El yacimiento ha proporcionado más de 1.200 fósiles, incluyendo huesos, dientes, escamas de pez y coprolitos.
Según los expertos, los restos revelan un ecosistema donde coexistían animales antiguos como cocodrilos primitivos y anfibios gigantes con especies emergentes como ranas y tortugas.
Inundaciones y cenizas preservaron la historia
Hace 209 millones de años, la zona era semiárida, con ríos que sufrían inundaciones estacionales. Se recomienda: Identifican nuevo titanosaurio que vivió hace 72 millones de años en España
Estas crecidas ayudaron a sepultar y preservar los restos de las criaturas ahora halladas. Según Kligman, los cambios climáticos provocados por erupciones volcánicas al final del Triásico contribuyeron a la extinción de muchas especies, permitiendo la proliferación posterior de los dinosaurios.
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Una tortuga espinosa y peces acorazados
Además del pterosaurio, se identificó una antigua tortuga con caparazón de púas y peces cubiertos de escamas resistentes. Estos hallazgos respaldan la teoría de una rápida diversificación animal tras la extinción masiva del Triásico.

Un hallazgo clave para la paleontología
El descubrimiento de Eotephradactylus mcintireae no solo amplía el conocimiento sobre los pterosaurios, sino que también ayuda a entender cómo fue la transición ecológica en la era previa al dominio de los dinosaurios.
















