Ola verde
Lunes 17 de febrero de 2025 - 11:35 AM

Zonas ribereñas: donde el agua y la vida resisten la urbanización

La expansión urbana hacia zonas ribereñas está alterando el equilibrio natural de los ríos, afectando el abastecimiento de agua y la biodiversidad. Expertos advierten que la impermeabilización del suelo y la contaminación están poniendo en riesgo estos ecosistemas, mientras que la falta de planificación territorial podría traer consecuencias irreversibles.

La expansión urbana ha invadido las zonas ribereñas, lugares donde el agua dicta las reglas y la biodiversidad ha tejido su hogar. Foto suministrada/VANGUARDIA
La expansión urbana ha invadido las zonas ribereñas, lugares donde el agua dicta las reglas y la biodiversidad ha tejido su hogar. Foto suministrada/VANGUARDIA

Compartir

Publicado por: Redacción Tendencias

El río, antiguo y sabio, traza su camino con la paciencia del tiempo. En sus márgenes, la vida florece: peces que cortan la corriente, aves que encuentran refugio en la espesura, raíces que abrazan la tierra para sostener su cauce. Pero el hombre, con su prisa y su cemento, ha llegado hasta sus orillas, modificando lo que antes fluía sin interrupciones. Lea también: Ciudades de 15 minutos en Colombia: cómo este modelo urbano mejora la calidad de vida y el medio ambiente

La expansión urbana ha invadido las zonas ribereñas, lugares donde el agua dicta las reglas y la biodiversidad ha tejido su hogar. El suelo, que antes bebía la lluvia y la devolvía a los acuíferos, se endurece bajo el asfalto. Sin esa absorción natural, las cuencas se secan, el agua escasea y los ríos pierden su aliento.

Según Robinson Andrés Mancilla, experto en geotecnia ambiental de la Universidad de Santander (UDES), la urbanización sin planificación rompe el ciclo del agua. Calles y viviendas sellan la tierra, impidiendo que la lluvia siga su camino hacia el subsuelo. “Se interrumpe el abastecimiento de las cuencas hidrográficas”, advierte.

Pero no es solo la sed del suelo lo que preocupa. Allí donde la infraestructura llega sin planificación, las aguas residuales encuentran su cauce en los ríos, sin filtros ni frenos, llevando consigo la contaminación que los vuelve turbios y sin vida.

Los ríos han sido testigos silenciosos de tragedias anunciadas. Foto suministrada/VANGUARDIA
Los ríos han sido testigos silenciosos de tragedias anunciadas. Foto suministrada/VANGUARDIA

Donde el ser humano avanza, la biodiversidad retrocede

Las orillas de los ríos no solo son pasajes de agua, sino refugios de vida. Pero cuando el cemento avanza, la fauna se repliega, la flora se extingue y el equilibrio se rompe. Lea también: Impacto del cambio climatico: agravará las sequías, que serán más largas e intensas

Mancilla advierte que los asentamientos humanos traen consigo la pesca indiscriminada, la caza furtiva y la explotación de la flora. Cada árbol caído, cada especie desplazada, es una herida en un ecosistema que lucha por sostenerse.

Los ríos han sido testigos silenciosos de tragedias anunciadas. Mocoa, 2017: el agua bajó con furia tras la deforestación y la ocupación descontrolada. Más de 300 vidas se perdieron en una avalancha que nos recordó que la naturaleza no perdona el olvido.

El agua nos ha dado la vida, nos ha permitido avanzar y prosperar. Foto suministrada/VANGUARDIA
El agua nos ha dado la vida, nos ha permitido avanzar y prosperar. Foto suministrada/VANGUARDIA

Un futuro donde el agua y la ciudad coexistan

Pero no todo está perdido. La ingeniería y la planificación pueden tejer puentes entre el desarrollo y la sostenibilidad. Ordenamiento territorial, drenajes sostenibles, barreras naturales que protejan los cauces y la regulación estricta de construcciones en zonas de riesgo son las herramientas que pueden evitar que los ríos se conviertan en sombras de lo que fueron.

Publicidad

Para Mancilla, el primer paso es claro: “Se debe incorporar un análisis geotécnico ambiental obligatorio en el ordenamiento territorial”, un mapa que señale los límites que no deben cruzarse.

El agua nos ha dado la vida, nos ha permitido avanzar y prosperar. Pero si no la respetamos, si no escuchamos su cauce ni protegemos sus márgenes, un día podríamos encontrarnos en un mundo donde los ríos ya no fluyan y las orillas solo sean un recuerdo de lo que una vez fue.

Elija a Vanguardia como su fuente de información preferida en Google Noticias aquí y únase a nuestro canal de Whatsapp acá.

Publicado por: Redacción Tendencias

Publicidad

Publicidad

Noticias del día

Publicidad

Publicidad

Tendencias

Publicidad