El suicidio en términos generales ha existido en todas las épocas y circunstancias en este planeta Tierra y más de un psicólogos hurgando sobre el porqué no le ha sido fácil determinar cuál sea la causa.
Publicado por: Tobías Herrera Méndez
Quizá la que dé un poco de claridad sea la desesperación a la que se ha llegado por causa de la soledad; o la muerte, si así pudiera decirse, de la mente de personas que por el consumo de sicotrópicos o alcohol han eliminado por completo el apego a la vida. El mismo consumo de ellas es un suicidio prolongado en el tiempo que termina por destruir la vida.
Lo más cruel que está de moda es el suicidio en los jóvenes y misteriosamente nadie sabe a ciencia cierta cuál sea el motivo que los ha lanzado a ese precipicio. La mayoría calla y su muerte se convierte en un misterio insondable. Pero hay una circunstancia que hemos olvidado. La pregunta es: ¿Los jóvenes de hoy viven una vida espiritual cerca de Dios? La respuesta es casi general: NO. No se tiene a Dios en el corazón, en su interior, y la falta de esa fuerza suprema le impide buscar la solución a sus problemas.
La otra es la falta de esa unión familiar en la que fluya el diálogo y los padres sepan cuáles son sus anhelos, sus metas, sus deseos. Viven acompañados de extraños y nadie los conoce ni comparte ni sus penas ni sus alegrías. Esa soledad cruel quizá los esté matando.
De un libro maravilloso "No tengas miedo" he extractado unas pocas palabras: "Ama a tu Dios por encima de todas la cosas y así mismo a tu prójimo. El suicidio procede de la enfermedad del alma, de un alma sedienta de amor. Quizá el más alto grado de suicidios de nuestra cultura es la falta de amor".











