Amanda, una perrita chilena, salvó sus cinco cachorros en un incendio, conduciéndolos a un carro de bomberos, aunque uno murió. Ahora es heroína, gracias a su ejemplar instinto maternal.
Publicado por: Orlando Beltrán Quesada
Lo de señalar también es su fe en la gente. El perro, nuestro compañero desde el paleolítico, espera reciprocidad dándonos su incondicional lealtad, recibiendo a veces afecto, pero otras abandono y crueldad. Es el caso de las perritas callejeras “estrelladas”, pariendo en oscuros rincones y padeciendo persecución de ciudadanos insensibles y de funcionarios aplicando el Decreto 2257/86, siendo miradas como problema de salud pública y no de ecología urbana. Luego del Cabildo Abierto por los Animales (3322 firmas), los concejales bumangueses aprobaron una facilista y “barata” solución de la Alcaldía: Castrar nueve mil perros y gatos machos, contrariando lo demostrado ya como correcto y efectivo: Ovarohisterectomía (esterilización de hembras). Vendrá otro despilfarro, y los zoonazis continuarán las matanzas de inocentes perros como absurda solución del problema, ahora mayor. Llevamos 24 años pregonando desde ADAN el control natal humanitario, respetando los derechos animales y esterilizando con ética veterinaria, tal como lo expresamos en ese cabildo, que solo tuvo oídos entonces para los interesados en las soluciones inmediatistas y, por supuesto, en los contratos.











