La noticia “colombianos, los más felices del mundo” publicada recientemente en varios periódicos nacionales, nos sorprendió y nos causó tremenda carcajada pues en verdad una situación es la felicidad y otra es la alegría
Publicado por: Jorge Giraldo Acevedo
Personalmente acepto que los colombianos tenemos un nivel de alegría impresionante pero en materia de felicidad sí lo dudo mucho.
El grado de felicidad no se explica en el medio nacional colombiano porque existe una sociedad con un alto desempleo, donde la mayoría gana un sueldo de hambre, donde la violencia es el pan de cada día, con millones de personas desarraigadas o desplazadas, donde la corrupción le roba el acceso a la salud y educación digna a otros tantos de millones de seres humanos.
Ahora bien, la alegría sí es un comportamiento casi que generalizado entre los colombianos debido a la cantidad de ferias y fiestas que hay en el curso del año; ejemplos, el reinado de la panela en Villeta, Cundinamarca; el carnaval en Barranquilla y toda la región de la Costa Caribe; el reinado del Bambuco en Neiva, etc.etc...Y como si fuera poco, en todos y cada uno de los municipios nacionales se celebran las ferias y fiestas patronales. Como quedó demostrado, una situación es la alegría de un conglomerado social y otra la de una población feliz; entonces, la población colombiana pueda que tenga un grado aceptable en sus comportamientos de alegría pero que seamos los campeones mundiales de la felicidad, eso sí que es una equivocada impresión que en verdad es propia de gente que le agrada engañar y como si fuera poco, como lo asegura la Biblia, “el número de los tontos es infinito”. Esta información es similar a lo acontecido con el fin del mundo anunciado por los Mayas, presuntamente para el 21, 22 ó 23 de diciembre del año que sí se acabó, el 2012...









