Leía un artículo de Miguel Ángel Pedraza que comenta, cuando una entidad abrió unas cuentas en determinado banco, le dieron como contraprestación al director unos electrodomésticos que el repartió sin ser suyos sino del organismo que representa.
Publicado por: Julio Valdivieso Torres
Esto me recuerda algo que le escuché a mi padre, cuando se estaba construyendo el edificio de San Camilo siendo director Francisco Harker, contrató unas baldosas con una firma de Medellín; terminada la operación le enviaron al nombrado funcionario un cheque por determinada suma y lo devolvió diciendo que no aceptaba tal dádiva para él, pues este dinero le pertenecía al Instituto y no a su persona. Cómo han cambiado los tiempos pues que ahora algunos directivos fácilmente se pueden quedar con lo que no les pertenece; es una práctica manida que hace un tiempo se viene usando, sin que los escrúpulos aparezcan por parte alguna. Los dineros del Estado se volvieron “cosa de nadie”, y el que los toma lo señalan, no como timador, sino como audaz, emprendedor e inteligente y mil prendas más que adornarán su hoja de vida, al lado de diplomas que acreditan los sobrados méritos del agraciado. Definitivamente todo es diferente y una moral laxa se está apoderando de los que toman decisiones y manejan empresa que nada tienen que ver con los comportamientos éticos de personas que como el personaje del ejemplo dieron lustro a esta sociedad.









