En manos de las autoridades de Policía quedó despejar la duda de si las amenazas contra la concejal Carmen Lucía Agredo tienen origen en hechos políticos o vienen de otra motivación.

Publicado por: ANA MARÍA VALENCIA S.
Las amenazas en su contra y que ya fueron denunciadas ante el Comando Metropolitano de Policía, se iniciaron durante su reciente campaña para mantener la curul en la corporación municipal.
Según el relato que hizo a las autoridades, las intimidaciones empezaron con llamadas a su teléfono móvil en la que le advertían que no la iban a dejar llegar al Concejo.
Luego en sus visitas a algunos barrios de la ciudad, grupos cerrados en su mayoría de hombres le pedían reuniones a puerta cerrada, algo a lo que ella no le dio mayor importancia y consideró que se trataba de campaña.
Sin embargo, por recomendación de su equipo de trabajo, ella no accedió.
Llegaron a su sede de campaña
El hecho más neurálgico ocurrió tres días antes de las elecciones, cuando un hombre ingresó a su sede y no quiso ni registrarse ni identificarse. Ante el acoso del equipo de trabajo de la Concejal, el hombre salió y se dirigió hasta un billar donde se reunió con 4 hombres más.
Posteriormente ella volvió a recibir otra llamada, en la que le reiteraron las amenazas.
“Todo esto lo viví en campaña, me abstuve de hablar porque no quería que esto fuera tomado como un hecho político para captar simpatizantes. Sin embargo denuncié y hoy quiero dejar pública constancia de las intimidaciones que afronto”, dijo Carmen Lucía Agredo, actual vicepresidente de la Federación Colombiana de Concejales, Fenacon, quien además desconoce de dónde provienen estas amenazas.














